El Instituto de la Construcción y CES avanzan en comités técnicos para abordar una nueva certificación en resiliencia
Diversas sesiones de trabajo han mantenido los recién formados comités técnicos que trabajarán en los requerimientos para riesgos sísmicos y de cambio climático de la futura versión CES + Resiliencia.
A comienzos de abril se constituyeron los comités técnicos que trabajarán en los requerimientos para riesgos sísmicos y de cambio climático de la futura versión CES + Resiliencia. Hernán Madrid, jefe de Certificación de Edificio Sustentable, explica que la idea de un nuevo modelo de certificación de resiliencia surgió a partir de la combinación de varias iniciativas anteriores del Instituto, incluida la creación del Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe, una consultoría realizada para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) respecto a códigos de construcción y sustentabilidad de países de América latina y el caribe, y la propia certificación CES. Este modelo de certificación tiene como objetivo preparar a los edificios no solo para las condiciones actuales, sino también para los desafíos futuros relacionados con amenazas naturales y riesgos asociados al cambio climático.
“Queremos que nuestros edificios funcionen, idealmente de manera continua, pero al menos de la manera esperada frente a los riesgos que anticipamos,” comenta Hernán. Este nuevo enfoque difiere de la certificación de sustentabilidad tradicional, que evalúa el desempeño de un edificio bajo las condiciones actuales. La resiliencia, en cambio, se proyecta hacia el futuro, considerando cómo los edificios enfrentarán distintos tipos de amenazas.
Para estructurar este modelo, el Instituto de la Construcción junto con CES (Certificación de Edificio Sustentable) ha formado un comité consultivo con instituciones relevantes en Chile, incluyendo el Ministerio de Obras Públicas, Ministerio de Energía, Cámara Chilena de Construcción, el Colegio de Arquitectos y la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (ICE), la Sociedad Chilena de Geotecnia y la Asociación Chilena de Sismología e Ingeniería Antisísmica, entre otras. Estos comités han identificado seis categorías principales que deben evaluarse en un edificio para certificar su resiliencia:
Riesgo Sísmico: Fundamental para un país como Chile, propenso a terremotos.
Riesgo de Cambio Climático: Considerando los impactos a largo plazo de un clima cambiante.
Inundaciones: Causadas por lluvias intensas o desbordamientos de ríos, excluyendo tsunamis (que se abordan dentro de riesgo sísmico).
Viento: Aunque Chile no enfrenta huracanes, otros países de América Latina sí lo hacen.
Riesgo de Incendios: Especialmente incendios forestales que pueden afectar las áreas urbanas.
Erupciones Volcánicas: Dado que Chile es hogar de numerosos volcanes activos.
El desarrollo de este modelo de certificación de resiliencia tenía la intención de abarcar diversas temáticas, sin embargo, se decidió comenzar por dos muy relevantes, como lo son el riesgo sísmico y cambio climático. Actualmente, integrantes del Instituto de la Construcción y del CES se encuentran trabajando activamente en la definición de estándares y evaluaciones que permitirán a los edificios ser más resilientes frente a estas amenazas.
“La iniciativa de CES + Resiliencia refleja una visión a futuro que integra la sostenibilidad con la resiliencia, buscando preparar mejor a los edificios para enfrentar los desafíos ambientales del mañana. Esta certificación busca proteger principalmente la infraestructura crítica, garantizar la seguridad y bienestar de las personas que los habitan manteniendo la continuidad de su operación”, declara Hernán.
La experiencia adquirida con el CES sugiere que el desarrollo de la certificación de resiliencia no debería tomar tanto tiempo. “Estamos en un momento de desarrollo diferente,” comenta Hernán. “Hemos aprendido mucho y los mandantes ya conocen la importancia de la certificación. Esperamos que, en un año, tengamos una versión inicial lista para su implementación.” Este proyecto promete ser un aporte en la historia de la construcción sustentable en Chile, proporcionando herramientas para que los edificios no solo sean eficientes y sostenibles, sino también robustos y preparados para los desafíos futuros. Según Hernán Madrid, la colaboración entre CES y el Instituto de la Construcción es un paso crucial hacia la construcción de un entorno más seguro y resiliente, capaz de proteger a sus ocupantes y garantizar la continuidad de los servicios esenciales en tiempos de crisis.
La densificación de las ciudades y la limitación evidente de espacio han llevado a que en los proyectos de construcción consideren cada días más subterráneos y obras enterradas; prueba de esto es que en la década de los 80’s los edificios contaban con no más de 3 niveles de subterráneos; hoy se construyen obras con 9 y más subterráneos, enterrando las estructuras más de 20 o 30m de profundidad. Esta limitación de espacio en muchos casos no permite la excavación con taludes estables; obligando a la necesidad de contar con técnicas sostenimiento (entibación y socalzados) que permitan asegurar la excavación, la seguridad de los trabajadores y las estructuras vecinas.
Las técnicas utilizadas hoy para generar estos sostenimientos en proyectos de edificación son elegidas y diseñadas considerando el suelo que se debe contener y la situación de los vecinos/sobrecargas del entorno. Es así como se eligen generalmente técnicas de sostenimientos ya sea muros berlinés, pantallas premoldeadas, muros “bajados”, tablaestacados, soil nailing y/o pilas de hormigón armado. A su vez, los sostenimientos requieren de elementos arriostrantes, donde los puntales de madera o acero que generalmente se utilizaban en la década de los 80’s y 90’s se han modernizado a técnicas mas seguras donde lo más utilizado corresponde a sistemas de anclajes al suelo circundante.
El anclaje o tensor utilizado para los arriostramientos de los sistemas de sostenimiento consiste en un cable o barra de acero que se introducen al terreno circundante y se inyecta con lechada de cemento o mortero interactuando con el terreno, utilizando el mismo fenómeno de fuste o roce lateral que utiliza un clavo o tornillo con la madera.
Estos anclajes generalmente actúan de manera temporal y son reemplazados con los elementos de arriostre definitivos de la estructura. Momento en que pierden su tensión; quedando como elementos “inocuos” en el terreno circundante, que no generan ningún tipo de problema para las estructuras vecinas, no se descompone y tampoco interfiere para futuras excavaciones.
Accidentabilidad
La etapa de excavación es una de las etapas más riesgosas de la construcción; donde los puntales de madera u acero utilizados como arriostramientos de las entibaciones han sido reemplazados, en la gran mayoría de las obras, por anclajes; situación que ha aumentado el nivel de seguridad de las obras y de las estructuras circundantes. Esto se demuestra en el hecho de que, de acuerdo con la Mutual de Seguridad de la Cámara Chilena de la Construcción, no se registra ningún accidente fatal en excavaciones que hayan contado un proyecto desarrollado por un mecánico de suelos con un proyecto con arrostramientos de anclajes.
Por el contrario, los accidentes fatales reportados son exclusivamente en excavaciones con taludes en frente de la excavación.
Normativa chilena
Lo anterior se debe, dentro de muchos otros factores a que la norma Chilena es muy clara y protege la seguridad de los excavadores y de las estructuras. Para el diseño y ejecución de entibaciones y arriostramientos existe la norma NCh 3206 – 2010 – Geotecnia – Excavaciones, entibaciones y socalzado – Requisitos – norma Chilena que es de gran utilidad y protege la seguridad de los las excavaciones definiendo requisitos de diseño y construcción; entregando directrices generales para el diseño de taludes, pantallas y arrostramientos; norma que ha sido una ayuda importante para el desarrollo de las excavaciones abiertas.
En el año 2018 el Instituto de la Construcción y la Sociedad Chilena de Geotecnia (SOCHIGE) hacen un llamado a participar, a un conjunto de profesionales a la redacción del proyecto de actualización de la norma Nch3206. Se incorporaron más de 40 profesionales y empresas ligadas al diseño, construcción y monitoreo de este tipo de obras; además de la academia, gobierno y asociaciones gremiales ligados a la geotecnia; mejorando los requisitos de diseño y construcción de este tipo de obras. Es probable que esta actualización de norma salga este año 2024 a consulta pública para ser posteriormente publicada oficialmente.
Problemática al utilizar los anclajes
Si bien los anclajes corresponden al método de arriostramiento mayormente utilizado en las excavaciones aumentando los niveles de seguridad de las excavaciones, las estructuras circundantes y, siendo en muchos casos la única alternativa viable de arriostrar las entibaciones y realizar las excavaciones; existen todavía dudas respecto a la legalidad existente de disponer estos elementos bajo el subsuelo de los terrenos vecinos.
Las dudas respecto a la legalidad de los anclajes temporales hacia los terrenos circundantes han generado en el pasado algunas demandas y recursos de protección de los vecinos hacia las inmobiliarias y direcciones de obras, todas fundadas principalmente en conceptos de propiedad del subsuelo circundante. Algunas de estas demandas han llegado a la corte de apelaciones y corte Suprema, con fallos que han definido una jurisprudencia. Estos fallos han concluido sobre la legalidad de los anclajes temporales y aclaran el concepto de “propiedad del subsuelo” y su relación con el “interés”; sin embargo, a la fecha no existe una ley clara que permita la disposición de estos elementos temporales bajo el subsuelo de los terrenos circundantes que todavía genera preocupación, confusión, distintas interpretaciones e incluso detenido proyectos de excavaciones.
Además, actualmente la práctica habitual es que las Direcciones de Obras de las municipalidades exijan que en los permisos de obras provisorias y excavaciones que en los proyectos ingresados “se elimine” los anclajes de los planos, ya que estos organismos no pueden autorizar el ejecutar obras fuera de los deslindes del proyecto donde, en muchos casos inviabiliza la construcción de algunos proyectos. Algunas de ellas incluso solicitan documentos y autorizaciones expresas de los vecinos para la utilización de anclajes temporales en su subsuelo. – La práctica común es el ingreso de un plano donde no “enteran” que existen anclajes hacia los terrenos vecinos; reemplazándolos incluso por flechas; donde algunas direcciones de obras obligan al cambio de los anclajes por puntales, taludes u otros sistemas, que va en desmedro de la seguridad de la obra y los vecinos y, hasta incluso, hacen el proyecto inviable.
A mi juicio, se hace importante y urgente el legislar sobre los anclajes en terrenos circundantes, y sea agregado en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC). Esto evitará las distintas interpretaciones y aclarará muchas dudas, de lo contrario se fuerza a que se presente municipalmente algo que “o sabemos no se construirá”, o se fuerce a optar por una solución mas riesgosa.
En el directorio del Instituto de la Construcción estamos trabajando en este tema para que finalmente el Departamento de Desarrollo Urbano (DDU) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo instruya categóricamente a las Seremis de Vivienda y a las Direcciones de Obra del país reiterar que se pueda utilizar las circulares DDU N°181 y DDU N°188 en conjunto con un protocolo con los requisitos mínimos que presente el mecánico de suelos en su proyecto. En especifico que se establezca un formato de aviso al vecino, que tenga trazabilidad para que no exista duda de la realización de dicha gestión.
Por medio de estas circulares se señala expresamente que no se debe solicitar autorización al vecino para la aplicación de tensores en el subsuelo, donde solo se debe avisar y, en caso de tener algún problema, el vecino debe optar a la justicia ordinaria, conforme a lo dispuesto en las resoluciones de la Corte Suprema en esta materia (Jurisprudencia existente).
En definitiva, la responsabilidad en utilización de tensores y anclajes en proyecto de entibación es de responsabilidad de los profesionales competentes de la obra y de los proyectistas involucrados. No es de responsabilidad de las Direcciones de Obras en el uso del subsuelo, y como se esta llevando la practica hoy en día, solo conlleva a la presentación de proyectos incompletos o peor aun forzando a que se realicen obras que son menos seguras por evitar pasar anclajes bajo el terreno colindante.
Por: Francisco Ruz Vukasovic – Ing. Civil – MEng Geotechnical Engineering RyV Ingenieros ®
Avances y actividades del Comité de Economía Circular IC durante 2023
El Comité de Economía Circular del Instituto de la Construcción es una iniciativa interna, que opera en el marco de un acuerdo de cooperación con la Cámara Chilena de la Construcción y el programa Construye2025.
Se inició a fines del 2020, por requerimiento del Comité de Directores de Construcción Sustentable y Cambio Climático del IC, y constituye uno de sus cuatro pilares de acción, junto con “eficiencia energética”, “eficiencia de recursos hídricos” y “ciudades sustentables”.
Esta iniciativa es liderada por la directora IC en representación del Colegio de Arquitectos, Paola Molina y su vicepresidente es el académico y director de la carrera de Construcción Civil en la Pontificia Universidad Católica de Chile, Felipe Ossio.
El objetivo del Comité es articular los esfuerzos de la cadena de valor del ecosistema del sector construcción, con el fin de agilizar su internalización y puesta en operación, asisten representantes de los sectores público, privado y la academia, lo cuales, interactúan, proponen y desarrollando acciones concretas para avanzar hacia la Economía Circular en el sector construcción.
Actualmente, el Comité convoca a 34 profesionales de 27 instituciones.
En materia estratégica, las actividades se enmarcan en una serie de instrumentos regulatorios como: la Ley de Cambio Climático (marzo 2022), la Ley de Eficiencia Energética (febrero de 2021), la Ley REP (junio de 2016); y también instrumentos estratégicos como la Estrategia Climática de Largo Plazo (MMA + Comité Estratégico), la Hoja de Ruta Chile Circular 2020-2040 (MMA + Comité Estratégico) y la Hoja de RCD de Economía Circular 2035 (Comité Consultivo Público + Construye2025).
Durante 2023, el Comité continuó el trabajo orientado al fortalecimiento del espíritu de grupo, con premisas tales como: ejecutar acciones lo más “aguas arriba” posible, dentro de las fases de desarrollo de proyectos, evitando la generación de residuos en las siguientes fases; apelar a la transversalidad y representatividad; buscar la colaboración, la retroalimentación y el conceso; y reconocer los aportes de sus integrantes.
Trabajo técnico en el marco de la Estrategia de Economía Circular
Todas las actividades fueron coordinadas con los Comités Directivo y Técnico de la alianza, y se enmarcaron en los siguientes ámbitos:
En el marco de la colaboración, el trabajo técnico, orientado al desarrollo de acciones de la Estrategia, el Comité se dividió en dos subgrupos:
Subcomité de eje de Formación: Trabajó en el procesamiento de las 312 respuestas recibidas a partir de la “Encuesta para Establecer Competencias y Capacidades Existentes en Materias de Economía Circular (EC) – Sector Construcción”. La encuesta se dirigió a profesionales y técnicos del sector construcción para situar una línea base desde el ejercicio profesional, para establecer las competencias y capacidades existentes en materias de EC y su respectiva demanda de parte del mercado.
Subcomité de eje de Normativa: Trabajó en el desarrollo de un documento titulado “Análisis y Propuestas del Eje Normativo”, que aborda temas como: marco de política pública legal y reglamentario; recomendaciones de modificación a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones; propuesta de normas técnicas e instrumentos de aplicación voluntaria.
Charlas informativas
Por otro lado, buscando fomentar la difusión y la interacción de los actores frente a iniciativas de Economía Circular en diversas instituciones, el Comité convocó a diversas charlas técnicas informativas que incluyeron espacio para la discusión y la búsqueda de oportunidades de colaboración. Destacan exposiciones tales como: Avances de la Estrategia de Economía Circular (CDT – CChC), Avances de Proyecto AL-Invest Verde (Fundación Empresarial Eurochile), Manual de Gestión de RCD: Detalles de Implementación (CDT – CChC), y avances en materia de economía circular de las Direcciones General de Obras Públicas, de Aeropuertos y de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas.
Visitas técnicas
Asimismo, y en el contexto de dar cumplimiento a una de las acciones del ámbito de formación, el Comité organizó dos visitas técnicas a empresas.
La primera fue GreenRec Lepanto, empresa dedicada a la recuperación de pasivos ambientales, con una gestión sostenible que incluye la valorización de residuos de la construcción además de otros residuos industriales inertes.
Además de recorrer las instalaciones de GreenRec, su gerente general Pedro Pablo Larraín, dio una exposición sobre la historia y los desafíos de la iniciativa, además, el grupo, aprovechó la instancia para debatir la situación actual de los residuos en construcción, así como analizar las acciones que nuestra industria debe abordar en materia de sostenibilidad.
La segunda visita fue a la planta de Aceros AZA, ubicada en la comuna de Colina. En esa ocasión, los integrantes del Comité recorrieron los principales edificios e instalaciones productivas, con una capacidad de producción de 520.000 toneladas de acero provenientes de chatarra ferrosa reciclada. Terminando el recorrido también pudieron escuchar a varios representantes de la iniciativa exponiendo una charla técnica, orientada a difundir el modelo de sostenibilidad de la empresa, basado en los pilares de una economía circular, regenerativa y net zero; basada en las personas y las comunidades; cumpliendo con un negocio de excelencia.
Por último, el Comité contribuyó a la organización del Seminario de Economía Circular en el Sector Construcción, llevado a cabo los días 5 y 6 de octubre de 2023. El evento se estructuró en tres módulos: el primero abordó las “Iniciativas internacionales de economía circular”; el segundo consistió en un “Taller de innovación y emprendimiento circular”; y el tercero fue un taller sobre “Colaboración para la economía circular”. Además, el seminario ofreció a los asistentes la opción de visitar GreenRec Lepanto y participar en la firma de la “Carta de Compromiso de Santiago de Chile” por parte de las instituciones organizadoras, que incluyen la Red Iberoamericana EcoEico del Cyted, la Facultad de Construcción Civil de la PUC de Chile, CChC, CDT, Construye 2025 e IUS Latam. Destacamos la valiosa participación de la Red Iberoamericana EcoEico del Cyted en este seminario.
Todas estas actividades se complementaron con espacios permanentes para colaborar, difundir noticias relevantes para el sector, buscar sinergias y oportunidades de apoyo a iniciativas paralelas.
Se espera que, durante el 2024, el comité fortalezca la unidad del grupo y el trabajo para seguir aportando a la ejecución de las acciones de la estrategia, buscando la prevención de residuos como estrategia principal. Asimismo, el comité se encuentra preparando más visitas y charlas técnicas, actividades a las que se espera conferir apertura en la participación.
Construcción Industrializada en Chile: Innovación para superar el déficit habitacional
El panorama habitacional en Chile ha enfrentado desafíos significativos en los últimos años. El déficit de viviendas, que afecta a más de 600.000 hogares en el país, ha llevado a la búsqueda de soluciones efectivas y eficientes.
En este contexto, el Plan de Emergencia Habitacional (PEH) presentado por el Presidente Gabriel Boric en 2022 refleja la urgencia de abordar esta situación a través de la construcción industrializada, una alternativa clave para abordar la demanda creciente y acelerar los tiempos de construcción.
¿Qué son las viviendas industrializadas?
Las viviendas industrializadas representan una revolución en la forma en que concebimos y construimos hogares; estas viviendas son estructuradas y ensambladas principalmente en una fábrica o parte de ellas.
El proceso comienza con la construcción digital, muchas veces utilizando tecnología BIM (Building Information Modeling) para garantizar la precisión en todas las etapas, combinando elementos prefabricados, industrializados y digitales para crear viviendas eficientes y modernas.
Pero la construcción de este tipo de vivienda no es nueva, la historia de la construcción industrializada en Chile tiene hitos significativos como la “Operación Sitio” en 1965 realizada por la Corporación de la Vivienda (CORVI) que, aunque enfrentó complicaciones y críticas, logró construir 7.185 viviendas prefabricadas y 1.683 viviendas de construcción tradicional. La experiencia demostró la viabilidad de sistemas constructivos prefabricados, sentando las bases para desarrollos futuros.
Otro hito fue la introducción de tecnologías avanzadas, como paneles pesados de hormigón en la planta KPD en 1972, representa un esfuerzo por mejorar y diversificar las opciones de construcción. Sin embargo, es crucial evaluar continuamente estas experiencias para garantizar la calidad y durabilidad de las viviendas industrializadas. Así mismo, la implementación de un piloto en Rancagua, el cual benefició a María Morales, quien junto a su familia perdió su casa en 2012 producto de un incendio y llevaba años habitando una vivienda de emergencia, el cual demostró la posibilidad de construir una vivienda definitiva en dos meses y medio, en comparación con los ocho meses del método tradicional.
El avance en la construcción industrializada ha llevado nuevos cambios normativos, con fecha 25 de abril de 2023 se publicó la Ley N°21.558 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, que modifica diversos cuerpos normativos para adecuarlos al Plan de Emergencia Habitacional (PEH). Este cambio normativo, permite que las viviendas industrializadas queden exentas de permisos de edificación y recepción municipal que acelera significativamente el proceso de instalación, eliminando barreras burocráticas y permitiendo una respuesta más rápida a las necesidades habitacionales.
Un futuro prometedor con construcción industrializada
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) desempeña un papel fundamental en la adopción de tecnologías de construcción industrializada. La diversificación del acceso a la vivienda y la reducción de los tiempos de construcción son objetivos clave en la agenda del Minvu. Además, la búsqueda de soluciones eficientes se alinea con las demandas de una sociedad que necesita respuestas rápidas y efectivas.
En julio de 2022, el gobierno presentó un plan ambicioso para construir 260 mil viviendas durante el actual mandato, marcando un compromiso claro con la superación del déficit habitacional.
Para conocer los alcances y avances de este proyecto, hablamos con Ricardo Carvajal, jefe DITEC quien está a cargo de este la construcción de 20.000 viviendas industrializadas.
¿Cuáles han sido las mayores dificultades en el sector para concretar la construcción de viviendas industrializadas dentro del PEH?
“Existe una cierta resistencia de parte de un sector de la construcción por apostar por la innovación e incorporarla en sus procesos. En este sentido, el informe de productividad en el sector de la construcción de la Comisión Nacional de Productividad indica que, en edificación, las obras presentan en promedio un indicador de 0,24 m2 persona día, la media internacional es de 0,37 m2 por persona día, es decir, un 53% mayor. La misma Comisión señala que las empresas del sector construcción son reticentes a innovar en sus procesos productivos, por esa razón buscamos incentivos para que mejoren su productividad y hemos visto que la industrialización de la construcción permite mejorar los plazos y tiempos de ejecución. El desafío es que las empresas se atrevan a crear, a experimentar con nuevos sistemas. Ya hemos visto resultados, como la obra gruesa de edificios industrializados que está tomando 4 meses en lugar de los 12 meses con el sistema tradicional de edificación”.
¿Cómo han respondido las empresas constructoras respecto a tomar este nuevo desafío de la construcción industrializada del PEH?
“Si bien existe una cierta reticencia en un sector de la construcción, también hemos observado que hay varias empresas constructoras que han optimizado sus procesos y valoran el uso de la industrialización, entendiendo que su impacto es altamente positivo en su quehacer tanto desde la etapa de diseño hasta la post venta”.
¿Faltan empresas de producción de construcción industrializada? ¿MINVU tiene programas especiales para capacitar a estas empresas?
“Existen un universo importante de empresas constructoras que potencialmente pueden migrar hacia el uso de construcción industrializada. En relación con las empresas industrializadoras, existe un número con el cual el ministerio está trabajando y que han planteado su interés en ser parte del PEH.
A la fecha ya contamos con 11 empresas aprobadas por la DITEC de acuerdo con la Res. N° 52. A esto se suma la primera jornada de capacitación para pequeñas y medianas empresas en industrialización de la vivienda social, que realizamos de manera conjunta entre el Minvu y la CChC, la que convocó a alrededor de 350 participantes”.
Pensando en el futuro, ¿Se podría crear una certificación o un sello para validar la construcción industrializada para viviendas con subsidio del estado?
“En la actualidad desde el MINVU se han creado las herramientas reglamentarias para validar la industrialización, tanto desde el punto de vista de las empresas que la desarrollan como de los proyectos que se presentan por esta vía, prueba de ellos son la Res. N° 52 y 59 (V. y U. 2023).
A su vez, el equipo de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Minvu se encuentra en la etapa final del proceso de evaluación de las pequeñas y medianas empresas que participaron de las cuatro jornadas de capacitación sobre industrialización de la vivienda social que desarrollamos en colaboración con la CChC. Quienes participaron de todas las jornadas y rindan satisfactoriamente la evaluación podrán acceder a un sello de industrialización. Este sello permitirá a las empresas optar a un mayor puntaje de evaluación al momento de participar en procesos de licitación que realice el Minvu y que incluyan a la industrialización como requisito”.
Hablando de cifras dentro del PEH ¿Qué porcentaje de viviendas industrializadas tiene Minvu proyectado, respecto al resto de viviendas con sistemas constructivos tradicionales?
“Se están trabajando en distintas regiones la inclusión de la industrialización con mecanismo para atender demanda habitacional, a su vez nuestro Ministro Montes ha anunciado una licitación para la compra de 20.000 viviendas durante el año 2024, por lo tanto más allá del porcentaje se están gestionando todas la medidas posible para que esta forma de construir sea una alternativa más para apoyar a la meta de las 260.000 viviendas del PEH comprometidas en el plan de gobierno del presidente Gabriel Boric.
A lo anterior se suman diez nuevos proyectos de vivienda industrializada que prontamente estaremos anunciando”
En la actualidad, ¿Qué proyectos del PEH podríamos nombrar para tomar como ejemplo de vivienda industrializada que se encuentren ejecutando o terminados dentro del país?
“Podemos mencionar el “Proyecto Habitacional Industrializado Lo Espejo”, adjudicado por la empresa Tecno Fast vía concurso público del Serviu Metropolitano, el que contempla la construcción de 60 viviendas industrializadas de una superficie de alrededor de 62 m2, con tres dormitorios, baño, cocina y living-comedor, además de piso recubierto, ventanas termopanel y puerta maciza. Este se encuentra en su proceso de ejecución.
Otro ejemplo, es el conjunto habitacional Valle Verde en Rancagua. Este proyecto que fue entregado el año pasado y consistió en 184 departamentos de proyecto de integración social. El proyecto consideró sistema industrializado BAUMAX, lo que permitió ejecutar la obra gruesa en 4 meses, faena que generalmente toma 12”.
Publicación del BID en coautoría con el IC: ‘Resiliencia y Sostenibilidad en los Códigos de Construcción de América Latina y el Caribe’
En diciembre de 2023, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), publicó en su sitio web el estudio “Resiliencia y Sostenibilidad en los Códigos de Construcción de América Latina y el Caribe: Análisis Regional Comparativo y Oportunidades de Fortalecimiento”, en coautoría con el Instituto de la Construcción (IC).
El objetivo principal fue realizar un levantamiento y análisis exhaustivo de los códigos de construcción (de aplicación obligatoria) de los 26 países prestatarios del BID, evaluando su nivel de resiliencia ante fenómenos naturales tales como sismos, vientos e inundaciones. Asimismo, se incluyeron códigos y certificaciones relacionadas con sustentabilidad.
El estudio se realizó en el marco de las iniciativas del BID por reducir la alta vulnerabilidad del entorno construido en la región, reconociendo que la mejora de los códigos de construcción es una estrategia eficaz para aumentar su resiliencia y disminuir costos asociados a la reconstrucción y reparación de edificios deteriorados.
Por otro lado, el IC es una institución que busca articular esfuerzos públicos y privados en favor de la sustentabilidad, calidad y productividad del sector construcción. Uno de sus pilares estratégicos consiste en aportar al ámbito normativo, promoviendo el desarrollo de políticas, normas, documentos técnicos y mejores prácticas.
En virtud de ello, el estudio fue encargado por el BID al IC en agosto de 2022, incluyendo dentro de su alcance a los códigos de edificaciones residenciales y de uso público; y dejando fuera a construcciones de infraestructura y obras civiles.
La metodología incluyó una revisión bibliográfica exhaustiva de códigos de construcción con consultas directas a las agencias nacionales encargadas de publicar y actualizarlos. Además, se llevó a cabo una revisión de las constituciones de cada país, proporcionando un marco legal y normativo inicial.
Posteriormente, los datos fueron analizados y comparados para determinar un nivel de robustez o resiliencia de los códigos ante los fenómenos descritos. En el marco de este ejercicio, el análisis de las certificaciones de sustentabilidad permitió complementar la investigación con una visión sinóptica desde el ámbito voluntario.
Buscando simplificar la visualización de grandes volúmenes de datos, los resultados fueron resumidos y presentados de manera tabulada, ordenando a los países de acuerdo con su nivel de resiliencia, y a los parámetros de acuerdo con su cobertura a nivel regional.
Otor aspecto destacable de la metodología, consistió en una serie de entrevistas a expertos de la región, que permitieron conocer detalles particulares respecto de la historia, evolución y proyección del desarrollo de códigos, junto con aspectos relevantes de las instituciones encargadas de su creación, actualización e implementación.
Dentro de las concusiones, se entregan recomendaciones para el fortalecimiento de códigos, tales como: mejorar capacidades técnicas, incentivar la integración público-privada, actualizar de manera continua, asignar recursos económicos pertinentes, elaborar escenarios predictivos en base a modelos y promover la asociatividad para la colaboración técnica solidaria entre países.
Para desarrollar de manera correcta este estudio, tomando en cuenta la complejidad y el volumen de información por procesar, el Instituto de la Construcción organizó y coordinó el trabajo de un grupo de expertos provenientes de diversas instituciones tales como: la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE), Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, EBP Chile y Chile Green Building Council.
Construyendo un futuro sostenible: Consulta Pública INN sobre normas para áridos reciclados y artificiales
Nota de Marcos Díaz, Director del Instituto de la Construcción, representante del Colegio de Constructores Civiles e Ingenieros Constructores
Nota de Marcos Díaz, Director del Instituto de la Construcción, representante del Colegio de Constructores Civiles e Ingenieros Constructores.
Numerosos profesionales de la construcción están al tanto de la futura escasez de áridos en nuestro país. Si a esto le sumamos toda la cultura referente a la Economía Circular, se dan las condiciones para la creación de normas que permitan el uso de alternativas de materiales de reemplazo en la fabricación de hormigones, así como en otros aspectos del sector de la construcción.
En este contexto, se encuentran en consulta pública por parte del INN algunos proyectos de norma, tanto en noviembre de 2023 como a corto plazo. Estos proyectos son los siguientes:
NCh 3848. Pavimentos – Áridos reciclados – Trazabilidad y requisitos para incorporar en bases y subbases de pavimentos.
NCh 3849. Áridos – Áridos reciclados en base a hormigón endurecido y materiales de construcción sin clasificar – Clasificación y requisitos.
NCh 3850. Pavimentos – Áridos artificiales – Trazabilidad y requisitos para incorporar en las bases y subbases de pavimentos.
NCh 3851. Áridos – Áridos artificiales en base a escorias del proceso siderúrgico y del proceso de minería del cobre – Clasificación y requisitos.
Estas normas complementan y detallan la “NCh 163. Áridos para morteros y hormigones. Requisitos.”, la cual se está actualizando desde mediados de 2021 hasta la fecha. Considera el uso de áridos reciclados provenientes de hormigón, así como áridos artificiales, provenientes de escorias de cobre y acero, entre otros.
Los aspectos más relevantes incluyen las definiciones de Árido Reciclado (proveniente de la demolición de hormigones), Árido Artificial (escorias de cobre y acero, entre otros), y Áridos Procesados y Recuperados (provenientes de hormigón fresco u hormigón no colocado), entre otros. Además, deberán cumplir con requisitos para la caracterización (físicos y químicos), así como indicadores importantes como la absorción y trazabilidad. Se establece inicialmente un 10% de reemplazo en peso de Árido Grueso.
En relación con la primera norma, existe mucha investigación sobre este tema, indicando que es posible reemplazar hasta un 20% en peso de Árido Grueso Natural. Si se quisiera utilizar como base o subbase granular chancada, es posible, ya que el CBR (California Bearing Ratio) es del orden del 40%.
En cuanto a las Escorias de Cobre, también es posible utilizar la fracción gruesa (grava o gravilla) en hormigones, reemplazándolas en un 100% en algunos casos por Árido Natural (AN), asegurando una resistencia igual a la Mezcla Patrón (MP). En relación con la Docilidad, aumenta a medida que se agrega Árido Grueso proveniente de Escorias de Cobre (AGEC). Se han realizado investigaciones en las que se ha disminuido la relación agua/cemento para igualar la docilidad entre la MP y con un 100% de reemplazo por AN, llegando a resistencias que superan la primera. Dichos estudios certifican que en este escenario, la Matriz Cementicia Interfacial, ubicada entre la pasta de cemento y el AGEC, es tan densa que la resistencia a posibles fisuras aumenta, lo que sería una excelente alternativa para hormigones en condiciones extremas, como se expuso en la presentación de la Universidad de Magallanes en el Seminario “Tecnología del Hormigón en Zonas Extremas” realizado el 22 de agosto del presente año: https://www.youtube.com/watch?v=wev3nVEveew&t=4060s.
En morteros, el escenario es similar (aumenta resistencias y docilidad), por lo que es factible utilizarlos en diferentes productos según las características del proyecto.
El Árido Reciclado Mixto, que son residuos de hormigón más arcilla, vidrio, asfalto y otros, material con el cual realicé mi tesis doctoral, aún no se considera en esta norma (en España actualmente se industrializa), por lo que tendremos que esperar algún tiempo para poder comprobar las excelentes propiedades que este tipo de residuo posee.
Otra norma a considerar es la “NCh 3562: Gestión de residuos – Residuos de construcción y demolición (RESCON) y material de excavación – Clasificación y directrices para plan de gestión”, la cual establece cómo clasificar y destinar cada uno de estos residuos en una obra de construcción (dentro de los cuales proviene el residuo de hormigón). Esta norma está estrechamente relacionada con la “NCh 163 Áridos para morteros y hormigones – Requisitos” y las mencionadas para consulta pública. Permite clasificar cada uno de estos residuos y reutilizarlos según la normativa existente.
Consulta Pública INN
El Instituto Nacional de Normalización (INN) ha habilitado un sitio web para que puedas opinar sobre los proyectos de normas en Consulta Pública comentados anteriormente por nuestro director Marcos Díaz.
Para acceder a los documentos📑 y compartir tus comentarios, visita el enlace: Consulta Pública INN: https://www.consultapublica.cl/, haz clic en “participar” e ingresa tus datos para el registro.
Recuerda: Este proyecto estará en consulta pública hasta el 08 de diciembre de 2023. Agradecemos tu compromiso y te invitamos a enviar tus respuestas.
Tu participación es esencial para la mejora continua de nuestro sector.
Sustentabilidad de la construcción: Un camino hacia la resiliencia
En el centro de la industria de la construcción, la sustentabilidad se ha convertido en un tema crucial en los tiempos modernos.
En el centro de la industria de la construcción, la sustentabilidad se ha convertido en un tema crucial en los tiempos modernos. En el marco de la 6ta edición del International Summit #ConstruyeAcción, el panel de conversación sobre resiliencia organizado por Chile Green Building Council y que contó con la participación de José Pedro Campos, Director Ejecutivo del Instituto de la Construcción, Xavier Aldea, Director de Finanzas y Operaciones de Resilience Rising; Pablo Allard, Decano de la Facultad de Arquitectura y Artes en la Universidad del Desarrollo; y Waldo Bustamante, Académico en Pontificia Universidad Católica de Chile; quienes arrojaron luz sobre los desafíos y oportunidades que enfrentamos en este campo.
La transición energética y la adaptación a fenómenos naturales son algunos de los temas que se discutieron, así como su importancia en el contexto chileno.
Transición y eficiencia energética: Un desafío global
La transición energética es un desafío que abarca todo el planeta. La necesidad de reducir las emisiones de dióxido de carbono, especialmente en la generación de energía, es una cuestión crítica para combatir el cambio climático. En este contexto, Waldo Bustamante destaca que “Chile este desafío ha estado bien al abordar, principalmente en la transición de fuentes fósiles hacia fuentes de energía renovable, como la solar y la eólica”. Además destacó que en el país la combinación de esfuerzos tanto del sector público como del privado ha sido fundamental en este proceso; así como la innovación y la gestión proactiva han permitido avances significativos en la adopción de energías más limpias.
Sin embargo, el camino hacia la sostenibilidad en la construcción no solo implica migrar hacia energías renovables, sino también avanzar en paralelo en la eficiencia energética, “Es fundamental que la política pública en diseño de edificios parta por el tema de eficiencia energética”, comentó Bustamante.
La eficiencia energética desempeña un papel vital en el panorama de la sustentabilidad de la construcción. En este sentido, Chile tiene un gran camino por recorrer, y este cambio climático requiere un replanteamiento de los paradigmas de diseño urbano.
Por ejemplo, a medida que el cambio climático afecta la intensidad y la periodicidad de las lluvias, la infraestructura y los sistemas de drenaje se ven amenazados. Para Pablo Allard, estos últimos deben comenzar a ser vistos no solo como simples canales para evacuar agua; sino que deben ser pensados teniendo en cuenta el paisajismo, el urbanismo y la hidrología, “Los paradigmas de diseño urbano están cambiando y tienen que cambiar, si antes la ciudad se hacía desde una lógica funcional – sectorial donde la respuesta era construir canales, sumideros o ductos para entubar los cauces urbanos para llevar las aguas lo más rápido posible hacía abajo, hoy en día en el Siglo XXI nos damos cuenta que ese paradigma tiene que cambiar” destaca Allard.
Lo más importante es que deben diseñarse con soluciones integradas con la naturaleza, convirtiéndolos en corredores ecológicos que aporten beneficios significativos a las ciudades, como la captura de emisiones de CO2 y la reducción de las temperaturas.
Código modelo sísmico: Un pilar de la construcción resiliente
En un país sísmico como Chile, la construcción resiliente adquiere una importancia aún mayor. Para Jose Pedro Campos, desde el Instituto de la Construcción se ha diseñado y administrado la Certificación de Edificio Sustentable y también se ha realizado la Secretaría General de la Comisión Permanente del Código de Modelo Sísmico para América Latina y el Carible; lo que le ha permitido correlacional este tema con el de Sustentabilidad en tres forma, “Una en que es muy importante incorporar los modelos de certificación y la continuidad de operación y uso de nos solo edificios estratégicos como hospitales, edificios de gobierno, sino también en general la población; y esto se logra a través de normativas o incentivos para minimizar los daños de sismo, inundaciones y huracanes”, comentó Campos.
Además, para Campos la segunda forma es a través de la prevención de escombros y residuos de la construcción, y la aplicación de los principios de la economía circular, como prácticas fundamentales para minimizar los riesgos. “La tercera correlación es evitar reconstruir y reparar en especial en los países que sufrimos terremotos”, dijo Campos para quien se hace necesario incorporar los modelos de certificación y protección sísmica a los reglamentos y aplicar los métodos avanzados de diseño que permitan reducir significativamente los daños.
Adicionalmente, la cooperación regional también juega un papel crucial en el fortalecimiento de la construcción resiliente. Países como Nicaragua, El Salvador, Perú, Bolivia y Ecuador han adoptado parte del Código Modelo Sísmico en sus propias regulaciones públicas, donde actualmente se encuentran trabajando en su 3era versión; y esta colaboración entre países demuestra la importancia de trabajar juntos para abordar los desafíos comunes que plantean estos fenómenos naturales en la región.
“Es muy importante como ejemplo de trabajo colaborativo y solidario, y es perfectamente replicable en un campo como la sustentabilidad. Además así uno crea que el tema sísmico es homogéneo, no es así, los sismos son distintos en origen, frecuencia, periodicidad, los sistemas constructivos son distintos y la institucionalidad también, y en ese sentido este es un buen trabajo que se ha ido abordando colaborativamente de un tema común”, comentó Campos.
Actualmente, la Comisión Permanente del Código de Modelo Sísmico para América Latina y el Carible cuenta con 17 países participantes. Campos contó en el panel que durante la realización de la 6ta Jornada se tocó un tema que representa un reto crucial para la región: el comportamiento sísmico de la Vivienda Informal Vulnerable Estructuralmente y los retos que esto conlleva en la región, y además informó que la 7° Jornada se realizará en la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, sede Cochabamba a mediados de 2024.
Innovación y formación: Claves para la construcción resiliente
Por su parte, para Xavier Aldea los proyectos deben ser flexibles y capaces de adaptarse y transformarse a lo largo del tiempo, lo que permitirá una mayor resiliencia de las estructuras. “Es importante encontrar soluciones sostenibles y resilientes y que busquen trabajar con la naturaleza” comentó Aldea durante el panel.
Para Aldea, a pesar de los avances en el campo de la construcción resiliente, aún no existen estándares universales claros sobre lo que significa ser una construcción resiliente, y por ellos las normas técnicas no están revisadas ni se tienen indicadores claros para medir la resiliencia en las edificaciones, esto subraya la necesidad de la innovación en metodologías, materiales y automatización.
Igualmente, la formación juega un papel crucial en esta ecuación, “Los profesionales de la construcción deben estar preparados para enfrentar los desafíos que presenta la construcción resiliente. La simulación de escenarios donde las construcciones se enfrentan a fenómenos naturales es una herramienta valiosa para la formación y la toma de decisiones”, sugirió Aldea.
En última instancia, para abrazar plenamente la sustentabilidad de la construcción y la resiliencia, es imperativo cambiar los paradigmas tradicionales de la construcción, ya que no se puede seguir construyendo casas, edificios o infraestructuras de la misma manera que hace dos décadas.
Es necesario comprender y respetar el territorio y el entorno en el que se encuentra cada ciudad. La adaptabilidad y la flexibilidad son esenciales en la construcción resiliente.
Estudiantes de Temuco ganan concurso de vivienda sustentable y pasantía en Inglaterra
En un evento realizado en la capital de la Araucanía, se presentó el proyecto ganador del concurso Desafío Net Zero 2030, junto con charlas magistrales realizadas por expertos en sustentabilidad y construcción.
En un evento realizado en la capital de la Araucanía, se presentó el proyecto ganador del concurso Desafío Net Zero 2030, junto con charlas magistrales realizadas por expertos en sustentabilidad y construcción.
El único equipo finalista de regiones, compuesto por estudiantes de arquitectura e ingeniería en construcción de la Universidad Autónoma de Temuco, fue el ganador del primer lugar del concurso Desafío NetZero 2030, y de una pasantía a la Universidad de Nottingham, Reino Unido, que se llevará a cabo en mayo de 2024.
Esta iniciativa, liderada por Construye 2025 y el Colegio de Arquitectos, convocó a estudiantes de todo Chile, para diseñar un proyecto de vivienda social sustentable para Temuco, desarrollado durante un año. Se logró un diseño integrado e innovador para una vivienda social DS19, con características tales como cero consumo neto de energía, cero emisiones netas de CO2, economía circular e industrialización, siendo los ejes centrales del concurso, en el marco de lograr la carbono neutralidad en Chile hacia el 2050. Además y como parte de las exigencias, este diseño debía considerar las características propias de la zona, en términos climáticos, culturales y sociales, además de sus problemáticas como el alto índice de contaminación que vive la comuna de Temuco y sus alrededores.
Los organizadores destacaron el largo e intenso recorrido que fue la organización del concurso, el cual nace de la necesidad de aportar una nueva mirada frente a la crisis climática y al déficit de viviendas que tiene nuestro país, y reunir a quienes deberán tomar las decisiones a futuro, a todos los actores que influyeran en la materia, el Estado, la academia, estudiantes, profesionales y la industria de la construcción.
“Esto no habría sido posible si no lográbamos convocar y generar un ecosistema que propiciara y apoyara el desarrollo de todos estos proyectos. No me queda más que agradecer la participación de todos ellos y, sobre todo, a los equipos del país que estuvieron presentes, y a todas las instituciones y profesionales que, generosamente, compartieron su conocimiento con los estudiantes y su know-how en este desafío”, subrayó Tatiana Vidal, presidenta del Comité de Sustentabilidad del Colegio de Arquitectos.
Por su parte, Marcos Brito, gerente de Construye2025, hizo hincapié en la importancia de trabajar con las futuras generaciones y los aprendizajes que todos los participantes obtuvieron, a través de las capacitaciones y el desarrollo de los mismos proyectos. “Sabemos que este es el camino, desarrollar las capacidades de innovación y emprendimiento, junto con la técnica para enfrentar las nuevas exigencias del sector, ya que en sus manos estarán las decisiones para tener mejores ciudades y mejores lugares para vivir. La sustentabilidad no es solo una idea, es algo necesario y urgente que debemos plasmar en todos los ámbitos. Esperamos que pronto puedan diseñar el Chile que queremos construir”.
Jornada de premiación
El equipo ganador de la Universidad Autónoma de Temuco estuvo conformado por los estudiantes de arquitectura Sebastián Maureira, Cristóbal Torres, Enzo Arriagada, y Carlos Melo y Joaquín Conejero, de Ingeniería en Construcción, quienes se mostraron felices por este logro, agradecieron el apoyo de su profesor guía y destacaron la importancia de un espacio de desarrollo como éste.
Para Maureira, capitán del equipo, la oportunidad de la pasantía en la Universidad de Nottinghham es única, ya que no sólo podrán mostrar su proyecto, sino que podrán aprender nuevas visiones y técnicas para seguir desarrollando infraestructura sustentable en el futuro. “Estamos muy contentos por este premio, que es un logo de cada uno de mis compañeros, que lo dimos todo para alcanzar esta meta”, puntualizó.
El segundo y tercer lugar, obtenidos por equipos representantes de la Universidad del Desarrollo y la Universidad Católica, recibieron premios de 1,5 y un millón, respectivamente. En tanto que los otros dos equipos finalistas recibieron menciones honrosas por el esfuerzo de llegar a la final.
Cabe destacar que en este concurso participaron 34 equipos de 16 universidades alrededor del país y que los organizadores esperan desarrollar una segunda versión, para ampliar la participación de todos los actores en la industria.
Accede al Diagnóstico Nacional de sitios de Disposición Ilegal de Residuos: Descarga gratuita
La gestión de los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) en Chile ha emergido como una preocupación de proporciones significativas. Este artículo se adentra en la problemática de los RCD en Chile, basándose en datos obtenidos del Estudio “Diagnóstico Nacional de Sitios de Disposición Ilegal de Residuos, realizado por Felipe Ossio, Director de la Escuela de Construcción Civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile; con el propósito de arrojar luz sobre un tema que merece una consideración seria y urgente.
¿Qué son los RCD y por qué deberíamos preocuparnos?
Los RCD engloban una amplia variedad de desechos generados durante actividades de construcción, renovación y demolición de edificios y estructuras. Esto incluye elementos como ladrillos, cemento, madera, vidrio y metal, entre otros.
La generación de RCD en Chile asciende a aproximadamente 2,753,527 metros cúbicos, un volumen lo suficientemente considerable como para construir dos edificios emblemáticos de Costanera Center cada año.
La gestión inadecuada de los RCD resulta en impactos sustanciales en tres dimensiones esenciales: ambiental, social y económica:
Desde una perspectiva ambiental, los RCD generan inestabilidad en el terreno, perturban los drenajes naturales y provocan contaminación ambiental. La degradación del paisaje, la pérdida de vegetación y la disminución de la fauna son efectos perjudiciales adicionales.
En términos económicos, las comunidades se ven forzadas a invertir recursos considerables en la recuperación de áreas afectadas por los RCD. Además, la presencia de vertederos ilegales conduce a la disminución del valor de las propiedades circundantes y la inviabilidad de proyectos futuros.
En el ámbito social, los sitios de disposición ilegal de RCD generan inseguridad, ya que su falta de control estructural aumenta el riesgo de desprendimientos de terreno e inundaciones.
Abordando el desafío de los RCD
Uno de los mayores obstáculos en la gestión de los RCD en Chile es la carencia de protocolos claros para la apertura de sitios de disposición legal. Esta complejidad política ha resultado en que más del 20% de los RCD generados en el país carezcan de un lugar legal específico para su disposición.
Los esfuerzos interministeriales en pro de la construcción sustentable han dado lugar a la norma NCh 3562, que establece directrices para la gestión de RCD en obras. Aunque representa un avance positivo, el camino hacia la resolución de esta problemática sigue siendo arduo.
Para abordar este desafío de manera efectiva, se requiere una transición hacia una economía más circular, que promueva la gestión eficiente de los RCD en obras y garantice la disposición legal de estos residuos en todas las regiones de Chile.
Conclusión
La gestión de Residuos de Construcción y Demolición en Chile no constituye simplemente un problema; se ha convertido en una urgencia nacional. La acumulación constante de escombros y la falta de una gestión adecuada de los RCD podrían dejar un legado negativo en términos ambientales, sociales y económicos para las generaciones venideras.
La hora de actuar es ahora. Es imperativo avanzar hacia una economía más circular, fomentar la gestión eficaz de los RCD en Chile y asegurar que cada región del país disponga de sitios legales para la gestión de estos residuos. La visión de un Chile limpio y sostenible está al alcance, y es nuestra responsabilidad construirla.
Para ver más sobre el Estudio “Diagnóstico Nacional de Sitios de Disposición Ilegal de Residuos, haz clic aquí
NCh 2369 de 2023: El cambio en la clasificación sísmica de los suelos chilenos
Chile ha forjado una reputación mundial en la resistencia a los embates de la naturaleza. Su respuesta a los terremotos es una historia de solidez, experiencia y adaptación. Pero lo que quizás no se conozca tanto fuera de sus fronteras es el papel fundamental que desempeñan las normativas sísmicas en la protección de las vidas y el patrimonio chileno.
En esta columna de Francisco Ruz Vukasovic Gerente General de RyV Ingenieros, conoceremos sobre la normativa “Diseño sísmico de estructuras e instalaciones industriales”NCh 2369 de 2023.
Chile es un referente mundialmente conocido por su desempeño ante Mega-Terremotos, donde destaca la solidez de sus normas, la calidad de construcción y el bajo número de construcciones informales. Aunque uno podría suponer que este último punto es considerado básico para los chilenos, no es así en el resto de Latinoamérica.
En lo que respecta a la norma NCh 2369 del año 2003, “Diseño sísmico de estructuras e instalaciones industriales,” esta fue declarada norma chilena oficial de la República mediante el Decreto Supremo Nº178, de 2003, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Hoy, a 20 años del surgimiento de este cambio normativo, es fundamental reconocer sus innumerables mejoras, pero también contribuir a su actualización mediante una nueva normativa pertinente a los cambios que ha experimentado el área.
En términos generales, esta nueva normativa presenta varios cambios desde el punto de vista de la mecánica de suelos. Un cambio muy positivo es la claridad en la zonificación sísmica. Como se sabe, Chile está dividido en 3 zonas sísmicas, siendo la zona 1 la que está más cercana a la cordillera, la zona 2 la que representa la zona central y la zona 3 la más próxima al océano Pacífico, siendo esta última la que se le atribuye una mayor demanda sísmica, dada su cercanía a la falla de subducción. La nueva normativa agrega mayor detalle respecto a la zona norte de Chile, donde se detalla por ciudad desde la Región de Arica y Parinacota hasta Coquimbo. También hay otros cambios, como por ejemplo, la ciudad de Talca pasa de ser zona 3 a zona 2; Osorno, que quedaba en la zona limítrofe entre las zonas 2 y 3, ahora se define claramente en zona 2, entre otros cambios que deben ser revisados en detalle por los usuarios.
No obstante lo anterior, el cambio fundamental de esta nueva normativa es la forma en que clasifica sísmicamente el suelo. La norma del año 2003 clasificaba los suelos en 4 categorías, desde suelos de mejor calidad y menor amplificación sísmica (tipo I), hasta suelos que transmiten mayor demanda sísmica (tipo IV). La nueva normativa, en cambio, clasifica los suelos en 6 categorías: suelos tipo A, tipo B, tipo C, tipo D, tipo E y suelo tipo F. Además de aumentar la cantidad de categorías, el gran cambio es que deja atrás los parámetros de resistencia y se basa en la rigidez, donde los principales parámetros para clasificar sísmicamente el suelo son la velocidad de propagación de onda de corte en los primeros 30 m (Vs30) y el periodo predominante de vibración del suelo Tg (s), obtenido por el método Nakamura.
Ambos parámetros son requeridos para poder entrar en la tabla de clasificación de esta nueva norma. Asimismo, es importante destacar que un tercer requisito obligatorio es el sondaje de 30 m de profundidad, el cual es necesario para poder calibrar el perfil de velocidad de ondas, donde, en caso de no existir compatibilidad entre el perfil de velocidad de ondas y la estratigrafía del sondaje, se debe volver a analizar la información hasta obtener consistencia entre la estratigrafía directa e indirecta.
Respecto del periodo de vibración del suelo, este se obtiene de 5 mediciones de vibraciones ambientales y la evaluación de la razón espectral H/V (método de Nakamura) de al menos 30 minutos cada una, seleccionando aquel resultado que conduzca a la clasificación sísmica más conservadora.
En el caso de que se encuentre roca o material con Vs > 900 m/s a una profundidad menor a 30 m, en vez de utilizar como parámetro de entrada el Vs30 del suelo, en esta nueva normativa se debe considerar solo los estratos que se encuentran sobre el material que tiene Vs > 900 m/s. Esto tiene consecuencias importantes en ciudades como Iquique o Arica, donde se detecta arena con Vs bajo en los primeros metros superficiales y luego se detecta roca rígida; condición que obligará a clasificar estos suelos como tipo D o incluso E; siendo que la norma anterior los clasificaba como suelos I o II. Sin embargo, en el anexo de carácter “informativo,” permite que si la estructura se apoya íntegramente en el basamento rocoso, el sitio puede clasificarse como suelo Tipo A.
Otro cambio fundamental es que, en el caso de los suelos tipo D y tipo E, se debe determinar un espectro de sitio. Para el caso de suelos tipo D, permite no hacer un espectro de sitio utilizando R = 1. Que estas categorías de tipos suelos no tengan espectros definidos es muy relevante, dado que los sitios con períodos mayores a 0.4 segundos son justamente aquellos donde se emplazan la gran mayoría de las obras industriales, al menos en la ciudad de Santiago. A modo de ilustración, se puede ver en la siguiente figura algunos proyectos que hemos desarrollado en R&V Ingenieros superponiendo el plano geológico, graficando en color amarillo los suelos que serán clasificados como tipo E y D.
En mi opinión, que 6 de 3 categorías no tengan espectros definidos (Suelos tipo D, E y F) se traducirá en sobrecostos importantes en la estructura de proyectos, obviando la experiencia o comportamiento de estas estructuras en los sismos registrados con anterioridad.
Finalmente, cabe destacar que desde el punto de vista legal ambas normas son válidas y están disponibles. La norma oficializada en el año 2003 es la que se refiere a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC), mientras que la nueva norma solo ha sido publicada por el Instituto Nacional de Normalización (INN), aunque en sus primeras páginas menciona que reemplaza a la norma anterior, dejándola no vigente técnicamente. Por lo mismo, es de esperar que su texto sea modificado en ciertos puntos específicos antes de ser incluida en la OGUC.
En Talca, Alto Hospicio y Chañaral están los edificios más sustentables de Chile
Un Centro Penitenciario de la región del Maule, un edificio municipal de la región de Atacama, y un hospital de la región de Tarapacá, fueron los ganadores de los Premios CES 2023, destacando por sus estrategias de sustentabilidad, eficiencia energética y confort ambiental para sus usuarios.
Por GreenCom.
Ya se conocen los ganadores de la quinta versión de los Premios CES y la región del Maule obtuvo por tercera vez consecutiva el primer lugar, con el Recinto Modelo Educación y Trabajo Edificios ADE-DEP y ASA-ADI La Laguna, Talca.
Le siguen el Edificio Consistorial de Chañaral, de la región de Atacama, y el Hospital Alto Hospicio, de la región de Atacama, zonas del norte grande del país que por primera vez obtienen galardones en la categoría Edificio Certificado.
Estos tres son los ganadores de un total de 17 edificios que se certificaron en 2022, año en el que también se incorporaron 60 nuevos proyectos al sistema.
Así, con un centenar de asistentes, en el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción, se entregaron galardones en las siguientes categorías: edificio certificado, proyecto precertificado, profesional destacado, empresa destacada y política pública destacada.
“Nos llena de orgullo ver cómo esta iniciativa se ha ido consolidando y transformado en un referente de valoración de proyectos y edificios sustentables a lo largo de todo el país, motivando día a día, mejores logros y alcances”, comentó Paola Molina, presidenta de Certificación Edificio Sustentable (CES).
Y es que “tenemos el objetivo de entregar, a través de la certificación CES, una herramienta acorde a los desafíos a que nos enfrentamos para avanzar hacia un desarrollo sostenible que permita mejorar la productividad y el desempeño de los proyectos que se certifican, desde la perspectiva: social, ambiental y económica; y en todo su ciclo de vida, aportando desde el sector construcción a avanzar hacia la anhelada y comprometida carbono neutralidad al 2050”, añadió.
Marisol Cortéz,presidenta de la Comisión de Medioambiente de la Cámara Chilena de la Construcción, destacó el compromiso y el avance. “Dentro del sector de la construcción hay múltiples desafíos, como incorporar tecnología, mejorar procesos, mejorar la productividad; pero todo esto dentro de un contexto de cambio climático que nos recuerda constantemente la necesidad de hacer un cambio en nuestras ciudades y en nuestros edificios”, precisó.
Los ganadores
Como comenta Molina, “los Premios CES, además de ser un reconocimiento al esfuerzo y logro obtenido por los equipos de cada proyecto, son una instancia que celebra el aporte de edificios responsables, que mejoran la calidad de vida de las personas, que son un aporte al cuidado de los recursos, y a la regeneración del medio ambiente; impactando positivamente en nuestra sociedad”.
En el caso del Hospital de Alto Hospicio, Alex Moyá, arquitecto de Bbats Consulting compartió que desarrollar el proyecto con categoría CES fue bastante complicado por la ubicación en medio del desierto, por lo que trabajaron mucho en la sustentabilidad, en que el consumo energético fuera bajo, proyectando unas lamas al perímetro las que le dieron carácter al proyecto, pero a pesar de las dificultades con el trabajo conjunto del equipo lograron un muy buen resultado.
La alcaldesa de Chañaral, Margarita Flores, quien viajó especialmente para recibir este reconocimiento, afirmó que “es muy emotivo y emocionante para mí que ser reconocida como comuna, primero, y luego nuestro edificio sustentable ha sido un orgullo, porque yo lo recibí e inauguré y ahora recibo el reconocimiento de este premio que viene a valorizar mucho más a las personas que trabajamos en este Municipio, a las usuarias, a las trabajadoras y trabajadores del municipio que tienen una mejor calidad de vida, una forma mejor, más agradable de atender a nuestros usuarios y usuarias”.
Asimismo, sostuvo que este “es un edificio que viene a mejorar nuestra calidad de vida. Arreglar, en cierto modo, la visión de la comuna de Chañaral y ser la envidia sana de nuestros vecinos. Es el único edificio que tenemos en la comuna, por tanto, agradecer el estar acá, agradecer a Dios y a todos quienes trabajaron en este proyecto, a la División de Arquitectura, a los ,andantes, y a quienes hacen el proyecto para dejarlo en las condiciones en que está: la verdad, me siento como el primer lugar”.
El primer lugar fue para Edificio Certificado – Recinto Modelo Educación y Trabajo ASA – ADI y ADE – DEP La Laguna, Talca. El inspector operativo subrogante de Gendarmería, Coronel Oscar Luna Mella, también demostró su orgullo “de poder representar a la autoridad ministerial de la institución de Gendarmería de Chile, al recibir este premio, el cual destaca los equipos de trabajo que proyectaron el Recinto de Educación y Trabajo La Laguna y en definitiva, esto provoca tener mejores condiciones de habitabilidad y también, no sólo se circunscribe a la cárcel, también permite generar un apoyo a la seguridad interior, apoyando la reinserción social, los climas laborales de nuestro personal que atiende a quienes son los que están en reclusión”.
Consuelo Larrea de luis vidal + architects, oficina a cargo del diseño de este recinto carcelario también manifestó su orgullo “por el resultado que obtuvimos y el bienestar que puede generar en los usuarios, que podemos pensar, van a obtener una experiencia sustentable también”. Por su parte, “nos parece muy importante que se destaque este tipo de proyectos”, concluyó Juan Carlos Barros, profesional del mismo estudio de arquitectos.
Categoría Proyecto Precertificado
En la categoría proyecto precertificado, los galardones se fueron a las regiones de O’Higgins, que se llevó el tercer lugar, con la Reposición Liceo Claudio Arrau Leon Doñihue, zona que ha sido tan afectada en los últimos meses. El 2° lugar recayó en la región de Valparaíso, con la Reposición Cuartel BICRIM PDI, Villa Alemana.
Y el 1º lugar nuevamente correspondió a la región de La Araucanía, con la Construcción Jardín infantil y Sala Cuna Intercultural Chinkowe. Felipe Barros, arquitecto coordinador de Proyectos-UCMEE-JUNJI Araucanía, señaló que “estamos muy orgullosos, teniendo en cuenta que aquí se conjugan dos cosas: la sustentabilidad y la interculturalidad. Ustedes saben el problema de contaminación que tenemos en Temuco y cómo afecta a los niños, entonces, son estos proyectos los que ayudan a que estos niños tengan una mejor calidad de vida”.
Asimismo, destacó la interculturalidad, “teniendo todos los problemas que existen en la Araucanía. Este es el único jardín intercultural en una capital regional. Esa es la importancia que tiene. Todo nuestro esfuerzo estuvo orientado a crear una arquitectura de calidad, con un alto confort, sustentable para los niños y niñas. Quiero agradecer a todos”, dijo Barros, despidiéndose con unas palabras en mapudungun.
Como ha ocurrido en años anteriores, Hernán Madrid, jefe de CES, contó en el evento que los puntajes han ido aumentando, “lo que habla de una mejora en los estándares de la certificación CES”.
Además, se reconoció como Profesional Destacado CES 2023, a Ricardo Fernández. gerente Técnico & Desarrollo Sostenible en Compañía Industrial El Volcán, quien fue presidente de CES en el periodo 2018-2021 y por su impulso comenzaron los premios CES, y a Teodoro Fernández, renombrado arquitecto chileno, graduado en la Universidad Católica en 1972. Es reconocido por su destacada contribución al mundo de la arquitectura y el diseño. Desde principios de los años 90, Fernández ha sido docente en la Escuela de Arquitectura UC, donde imparte el Taller de Formación y Representación, influyendo en numerosas generaciones de arquitectos talentosos.
“Estoy muy emocionado, no por recibir el premio, sino por quienes pensaron en mi nombre para esto. Realmente ver al equipo que está en CES, me genera sólo gratitud” (…) e invitó a considerar el impacto en las personas, “el cómo generar valor a las comunidades. “Los invito a seguir siempre con esta bandera de la sostenibilidad, que de la certificación -que si bien hoy día es maravilloso lo que vemos aquí- debiera ser mucho más, el mundo privado, sobre todo, está al debe”, añadió.
Mientras que Teodoro Fernández, “más que recibir felicitaciones, me corresponde felicitar a CES”, compartió, “porque nos ha ido alivianando el trabajo pues, fundamentalmente, ha establecido un estándar, una hoja de ruta o -para nosotros- una especie de guía de diseño, de manera de poder ir elaborando o trabajando con respecto a estos temas”.
Este año, además, se entregó un nuevo reconocimiento, para destacar el trabajo que realiza el sector privado en la construcción sustentable. De esta manera, el primer galardón recayó en la empresa Tánica Inmobiliaria, por su gran aporte al diseño y construcción sustentable en Chile, al ser uno de los pioneros en incorporar en sus proyectos altos estándares de eficiencia energética, tecnología y diseño sustentable. “Estamos muy orgullosos de tener el honor de estar acá. Replicamos la certificación de ese primer edificio piloto corporativo Transoceánica, en otros edificios y proyectos”, señaló Matías Poblete, gerente de Tánica.
El último premio a entregar fue a la Política Pública, que lo obtuvo el Ministerio de Obras Públicas, por la incorporación de la certificación voluntaria CES en la gran mayoría de sus licitaciones. La Dirección de Arquitectura MOP estuvo a cargo como unidad técnica de cinco de los edificios premiados.
“El 96% de los proyectos que ejecuta el Ministerio de Obras Públicas, que son más de dos mil contratos en todo Chile, lo realizan las empresas constructoras y las consultoras con las cuales estamos trabajando, vale decir, el desarrollo de la infraestructura y la edificación pública en el país la hacemos de manera conjunta entre el mundo público y el mundo privado. Por lo tanto, estas alianzas son muy naturales para nosotros y nos parecen además que son virtuosas del punto de vista de la edificación pública que hacemos para las personas”, afirmó Boris Olguin, director general de Obras Públicas.
Por su parte, Loreto Wahr, directora nacional de Arquitectura del MOP, reconoció “un sentimiento de mucho orgullo y de reconocimiento, sobre todo del esfuerzo que hacen las regiones. Este premio es bien relevante para nosotros porque demuestra y da cuenta de la consolidación de una política pública que llevamos impulsando por muchos años desde la Dirección de Arquitectura. Es la consolidación de una trayectoria y el esfuerzo permanente que se ha hecho porque se incorporen criterios de sostenibilidad en la edificación pública y que tengamos cinco de seis premios, de alguna manera, dan cuenta de ese esfuerzo”.
Construyendo el futuro: El rol vital del Consejo de Normalización de la Construcción en Chile
La construcción es un sector esencial en Chile, pero para garantizar la seguridad, la eficiencia y la sostenibilidad en la industria, es necesario tener normativas claras y actualizadas.
La construcción es un sector esencial en Chile, pero para garantizar la seguridad, la eficiencia y la sostenibilidad en la industria, es necesario tener normativas claras y actualizadas.
Es por ello la importancia del papel del Consejo de Normalización de la Construcción (CNC) en la creación y difusión de normas que impulsen el desarrollo de la construcción en el país. En este artículo entrevistamos al presidente del CNC, Lucio Ricke, para conocer los objetivos, desafíos y logros de esta entidad.
¿Qué hace el Consejo de Normalización de la Construcción?
El CNC, se funda en el año 2005, en ese momento lo integran el MInisterio de Obras públicas, el Ministerio de Vivienda, la Cámara Chilena de la Construcción, los Colegios de Arquitectos, Constructores Civiles y el de Ingenieros de Chile, la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica y el Instituto de la Construcción. Y como invitado permanente el Instituto Nacional de Normalización. “Con el pasar del tiempo se han incorporado otras instituciones como invitados permanentes tales como Instituto Chileno del Acero, Instituto del Cemento y del Hormigón de Chile, la Asociación de ingenieros civiles estructurales, el programa Construye 2025 y el Ministerio de Medio Ambiente”, comenta Ricke.
El CNC se constituye y opera en el Instituto de la Construcción desde su fundación en 2005. El Instituto proporciona la secretaría técnica y los recursos necesarios para el funcionamiento del CNC. Esta colaboración es esencial para su éxito en la promoción y actualización de las normativas de construcción.
Para el presidente del consejo, el CNC, tiene tres objetivos principales, el primero es “Articular el desarrollo normativo, facilitando y promoviendo la elaboración y actualización de textos normativos”; esto significa que el CNC actúa como un puente entre la comunidad profesional de la construcción y las autoridades encargadas de la normativa.
El segundo objetivo es la “difusión de los avances normativos en las distintas etapas de su desarrollo”. Esto asegura que la comunidad esté al tanto de las nuevas normas y regulaciones a medida que se desarrollan, lo que es esencial para mantener la seguridad y la calidad en la construcción.
El tercer objetivo es “impulsar el conocimiento y buen uso de las normas, orientado a la academia y los últimos años de formación de los profesionales”, señalando la importancia de la educación y la conciencia en el sector de la construcción, garantizando que las normas se comprendan y apliquen adecuadamente.
El sector de la construcción en Chile es diverso y en constante evolución. Según Ricke, “las grandes brechas están relacionadas con mantener actualizadas las normas que ya existen. En ese sentido nos hemos propuesto mantener un diagnóstico abierto y específico de normas”. Esta tarea es esencial para garantizar que las regulaciones reflejen las últimas tecnologías y mejores prácticas en construcción.
El uso de Normas Técnicas en el sector de la construcción
Según Ricke, las normas técnicas son fundamentales para mantener altos estándares en el sector de la construcción.
Sin embargo, existen desafíos, como la falta de instancias formales para la difusión de normas; y que no todas las universidades tienen acceso a estos documentos, lo que resalta la necesidad de una mayor accesibilidad y concienciación.
Es por ello, que Lucio Ricke, destaca varias tareas y desafíos durante su gestión, como mantener un diagnóstico actualizado de las necesidades de redacción y actualización de normas, desarrollar una estrategia de financiamiento para anteproyectos y seguir difundiendo los avances normativos. “El CNC también se esfuerza por promover el buen uso de las normas en el ámbito académico y por simplificar el proceso de oficialización de normas. Estas iniciativas buscan fortalecer la industria de la construcción en Chile”.
Una de esas herramientas de difusión es el listado de normas técnicas que tiene el Instituto de la Construcción en su página web. Este recurso informativo se actualiza regularmente y proporciona una visión completa de las normas, su vigencia y su oficialización por parte de los ministerios. “Este listado es esencial para la comunidad de la construcción, ya que proporciona una referencia sólida para proyectos y ayuda a aumentar la seguridad y la calidad en la industria”, comenta Ricke.
La recepción de nuevas normas e iniciativas
Ricke destaca la necesidad de desarrollar normas en dos áreas clave: “Construcción industrializada, que es un tema que apunta a aumentar la eficiencia del sector, donde ya se está trabajando muy fuerte y con varias instituciones. Y la segunda, todo lo que tiene que ver con economía circular aplicada a la construcción, que se relaciona con la reutilización o reciclaje de materiales de construcción. En esas dos líneas hay una gran necesidad de nuevas normas, que se están avanzando, pero que hay mucho trabajo por hacer.”
Por otro lado, la incorporación de nuevas normas y enfoques en la industria de la construcción no siempre es sencillo. Según Ricke, en el caso de los métodos de construcción industrializada se viene trabajando desde hace tiempo con el desarrollo de normativa para elementos prefabricados, pero todavía queda mucho para normar los procedimientos de mayor complejidad que consideran la construcción industrializada como la entendemos actualmente.
En cuanto a la economía circular, Ricke señala que están “recién comenzando”. Esto indica que se necesita tiempo para que los cambios en las prácticas de construcción sean aceptados y adoptados en toda la industria.
Conclusión
El Consejo de Normalización de la Construcción en Chile desempeña un papel crucial en el desarrollo y la mejora continua de la industria de la construcción. A través de sus objetivos, colaboraciones y esfuerzos por mantener normativas actualizadas, el CNC contribuye significativamente a la seguridad y la eficiencia en la construcción en Chile. Su labor es fundamental para construir un futuro más sólido y sostenible en la industria de la construcción del país.