La industrialización es una metodología adicional, en sintonía con el sector constructivo, que llegó para quedarse. Desde el Minvu se sigue trabajando en la cartera de proyectos industrializados y en la estandarización de criterios para garantizar una política pública que perdure en el tiempo.
La construcción industrializada asume cada vez un mayor protagonismo para responder al déficit habitacional de nuestro país. En el contexto del seminario “Actualización de la Normativa Técnica Chilena en el Rubro de la Construcción”, organizado por la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), Susana Jara Díaz, ingeniera constructora y jefa subrogante del Departamento de Tecnologías de la Construcción del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), expuso sobre los avances y la política pública que impulsa esta metodología en Chile.
Jara detalló cómo el Minvu ha desarrollado un marco normativo para incorporar la industrialización como una solución eficiente, especialmente en el contexto del Plan de Emergencia Habitacional. Su presentación no solo se centró en la teoría, sino que también mostró ejemplos concretos de proyectos en curso, demostrando que esta nueva forma de construir “llegó para quedarse”.
¿Qué es la Vivienda Industrializada Tipo (VIT)?
Antes de entrar en materia, Jara distinguió los conceptos de vivienda industrializada y vivienda industrializada tipo. El Minvu considera un proyecto industrializado cuando, desde su concepción, está diseñado para construirse con esta metodología.
La vivienda industrializada tipo (VIT) se enmarca en los programas habitacionales de vivienda social, como el Fondo Solidario de Elección de Vivienda (DS N°49) para zonas urbanas y el DS N°10 para el área rural. La característica principal de las VIT es que se construyen fuera de la obra, en plantas industrializadoras, para luego ser transportadas y montadas en el sitio. Un aspecto clave es que al menos el 50% de la construcción debe ser industrializada.

El respaldo del Minvu: Decretos y normativas
El impulso a la industrialización no es casualidad. Como explicó Susana Jara, la Ley N°1305 le otorga al Minvu la facultad de desarrollar especificaciones técnicas y regulaciones para este tipo de viviendas. Algunas de las normativas más relevantes mencionadas por Jara fueron:
- Resolución Exenta N°52: Establece un registro de empresas industrializadoras aprobadas. Para ser parte de este registro, las plantas son evaluadas en base a ocho puntos, incluyendo su sistema de planificación y control de procesos, desarrollo de sistemas técnicos, y el uso de tecnologías como el Building Information Modeling (BIM). Actualmente, existen 21 plantas aprobadas con distintas materialidades, como hormigón, paneles SIP, acero y madera.
- Resolución Exenta N°59: Regula la aprobación de los proyectos de vivienda industrializada tipo. Esta resolución establece exigencias adicionales a las de los subsidios regulares, y su aprobación se realiza a través de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (DITEC) del Minvu.
- Glosa N°6 de la Ley de Presupuesto: Incentiva la construcción de VIT, permitiendo acortar los tiempos de trámites y permisos. Las obras con los decretos DS N°49 y DS N°10 que utilicen este concepto pueden estar exentas de requerir un permiso de edificación, ya que la recepción final la realiza directamente el Serviu o la Secretaría Regional Ministerial (Seremi), en lugar de la Dirección de Obras.

La fiscalización: Un proceso riguroso y en dos etapas
La implementación de estas normativas ha traído la necesidad de dar un nuevo enfoque a la fiscalización. La profesional subrayó que el Minvu fiscaliza tanto los procesos en la planta como en la obra, sin dar por sentado que todo es perfecto porque se construye en fábrica. Para esto, se ha desarrollado un protocolo de fiscalización que complementa el Manual de Inspección Técnica de Obras. Este protocolo revisa aspectos como:
- Detalles constructivos.
- Instrucciones de manipulación y transporte.
- Instrucciones de conexión de los elementos en obra.
- Planos de montaje detallados, con una “programación muy estrecha” entre la planta y la obra para una correcta fiscalización.
Este enfoque busca homogeneizar la calidad de los proyectos, asegurando que se cumplan los mismos estándares en todas las unidades.
Desafíos y logros: Hacia un futuro más sostenible y eficiente
La ingeniera constructora compartió algunos de los logros alcanzados gracias a esta política, entre ellos un ahorro en el plazo de ejecución de alrededor de un 25%, una reducción de gastos generales y una disminución en la generación de residuos. Además, destacó que las viviendas industrializadas tipo construidas bajo este marco cumplen con la futura norma hidrotérmica, lo que garantiza un “estándar mayor” en comparación con la normativa actual.
Actualmente, existen 21 empresas industrializadoras y 76 proyectos aprobados bajo la normativa Minvu, sumando 11.835 unidades entre viviendas industrializadas y viviendas industrializadas tipo. El trabajo continúa, con el objetivo de demostrar la eficiencia en costos, la calidad y la rapidez, y de potenciar el trabajo coordinado entre la empresa industrializadora y la constructora.