41074a7dd7

Sin categoría

29 Junio 2026

Panel en Perú destacó avances del Código Modelo Sísmico para América Latina y El Caribe

Gráficas boletín semanal AICE 600×350 (3)

En el panel fórum “Código Modelo Sísmico para América Latina”, organizado por el Capítulo de Ingeniería Civil del Consejo Departamental de Huánuco del Colegio de Ingenieros del Perú, especialistas de Chile y Perú abordaron el carácter referencial del CMS, el trabajo de sus subcomités técnicos, el diseño por desempeño, la vivienda informal vulnerable estructuralmente y el rol editorial para armonizar los contenidos del documento regional.

Con el objetivo de generar un espacio de intercambio técnico y profesional en torno al riesgo sísmico y las nuevas normativas en América Latina y El Caribe, se realizó el panel fórum “Código Modelo Sísmico para América Latina”, organizado por el Capítulo de Ingeniería Civil del Consejo Departamental de Huánuco del Colegio de Ingenieros del Perú.

La ingeniera Yessenia Mendoza, representante del capítulo organizador, agradeció la participación de los panelistas y destacó que la actividad buscaba contribuir al fortalecimiento técnico de los profesionales. “Estamos seguros de que va a servir para acrecentar los conocimientos de los ingenieros, no solamente de la región Huánuco, sino también del país y de todos los que están participando en este evento”, señaló.

La jornada reunió exposiciones del arquitecto José Pedro Campos Rivas, presidente del Subcomité “Vivienda Informal Vulnerable Estructuralmente – VIVE” del CMS, exdirector ejecutivo del Instituto de la Construcción y exsecretario general de la Comisión Permanente del Código Modelo Sísmico para América Latina y El Caribe; de la ingeniera civil Francisca Pedrasa Pizarro, integrante del Subcomité Vivienda Informal Vulnerable Estructuralmente del CMS y Past President de la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE); del ingeniero civil Jorge Federico Carvallo Walbaum, presidente del Subcomité de Filosofía de Diseño del CMS, y Past President de la Asociación Chilena de Sismología e Ingeniería Antisísmica (Achisina); y de la ingeniera peruana Criss Zanelli Flores, presidenta del Subcomité Editorial del CMS.

Un documento referencial, voluntario y colaborativo

En su primera presentación, José Pedro Campos explicó los orígenes, desarrollo y alcances del Código Modelo Sísmico para América Latina y El Caribe, subrayando que se trata de un documento elaborado de manera colaborativa y solidaria, pero no obligatorio para los países, sino una referencia a la hora de elaborar y/o actualizar sus códigos y normativas.

“Esto es súper importante: el Código Modelo Sísmico para América Latina y El Caribe es un documento referencial y voluntario, y está elaborado de manera colaborativa y solidaria”, afirmó.

Campos precisó que el CMS considera “las realidades sísmicas, económicas y técnicas de los países”, estableciendo contenidos y estándares mínimos que puedan ser considerados por códigos, reglamentos o normas nacionales. También destacó que el trabajo regional surge de una condición compartida: la alta exposición sísmica de gran parte de América Latina y El Caribe, y la necesidad de colaborar frente a sus impactos, tanto económicos como sociales y que habitualmente comprometen importantes recursos y, a veces, décadas para su recuperación.

En su exposición, recordó que el trabajo del Código Modelo comenzó a estructurarse desde 2016, incorporándose al plan de trabajo del Instituto de la Construcción de Chile y avanzando luego hacia la primera jornada regional, realizada en Santiago en 2017. Posteriormente, se desarrollaron nuevas y sucesivas jornadas en Costa Rica, Guatemala, Panamá, Colombia, República Dominicana, Bolivia y El Salvador recientemente y este año, a fines de julio, se realizará la 9ª Jornada en Costa Rica.

El arquitecto destacó, además, que el documento cuenta con una versión de más de 100 páginas, elaborada por 49 colaboradores de 12 países, y que ya ha sido utilizado como referencia en  Bolivia, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Perú y también en Chile. “Esto, a mi juicio, es un éxito”, señaló.

Participación regional y llamado a integrarse a los subcomités

Tras la presentación inicial, Francisca Pedrasa destacó la importancia de que más profesionales se incorporen al trabajo del CMS, especialmente por el valor de abordar desafíos regionales con información y capacidades propias.

“Somos un continente unificado, tenemos placas tectónicas comunes y el tener información generada a través de los profesionales competentes de cada uno de los países que componen la región es de suma importancia”, planteó.

La ingeniera agregó que este trabajo permite a América Latina abordar problemas locales “no necesariamente yéndonos a códigos externos”, e invitó a los asistentes a conocer las versiones anteriores de las jornadas y a participar en los subcomités técnicos.

En respuesta, José Pedro Campos explicó que la Comisión Permanente contempla participación como miembro —para instituciones públicas que redactan o regulan códigos— y como colaboradores, principalmente universidades y profesionales interesados. “Todos están invitados a participar”, dijo, indicando que los interesados pueden canalizar su incorporación a través de la Secretaría General de la Comisión Permanente, a cargo del Instituto de la Construcción.

Vivienda informal vulnerable: un desafío estructural y regional

En su segunda intervención, Campos presentó los avances del Subcomité de Vivienda Informal Vulnerable Estructuralmente, conocido como VIVE, instancia surgida a partir de la preocupación por la alta cantidad de viviendas construidas sin cumplir las formalidades administrativas -informales-  y presumiblemente sin asistencia técnica o sin cumplir códigos sísmicos.

El expositor explicó que el objetivo central del subcomité es “minimizar y prevenir la vulnerabilidad estructural de las viviendas y sus ampliaciones, sean formales o informales”. Añadió que, aunque existen otras vulnerabilidades —energéticas, sanitarias o económicas—, el foco de esta instancia está puesto en la vulnerabilidad estructural.

Campos remarcó que el trabajo del subcomité no promueve la construcción informal. “De ninguna manera las propuestas de este subcomité promueven la construcción de vivienda informal”, aclaró. “Lo que estamos promoviendo es evitar, minimizar y prevenir” la vulnerabilidad estructural de esas viviendas y ampliaciones, insistió.

Durante la exposición, mostró ejemplos de viviendas y ampliaciones en distintos países, incluyendo casos en Chile, donde la informalidad se manifiesta principalmente en ampliaciones posteriores de viviendas originalmente formales. También informó que el subcomité trabaja actualmente con siete ámbitos de propuesta y 19 propuestas, orientadas a evitar, minimizar y prevenir la vulnerabilidad estructural, independiente del sistema constructivo, valor, tamaño o materialidad de las viviendas.

Los ámbitos mencionados fueron: normativa; asesoría técnica; difusión, comunicación y capacitación; materiales y soluciones constructivas; diseño, arquitectura y estructura; subsidio, cofinanciamiento y financiamiento; y organizaciones y gestión.

Filosofía de diseño: del enfoque por fuerzas al desempeño

El ingeniero Jorge Carvallo Walbaum presentó los avances del Subcomité de Filosofía de Diseño, instancia que comenzó a reunirse a fines de 2018 y que inicialmente estuvo vinculada a objetivos de desempeño. Según explicó, el trabajo evolucionó hacia una mirada más amplia, orientada a aportar al cuerpo del Código Modelo.

Carvallo planteó que una de las motivaciones centrales del subcomité fue revisar la base conceptual del diseño sísmico. “Los terremotos inducen desplazamientos sobre la estructura que, al deformarse, generan esfuerzos internos”, explicó, enfatizando que tradicionalmente las normativas se han centrado en fuerzas, aunque el daño está asociado a deformaciones y desempeño.

En ese contexto, indicó que el subcomité trabajó en documentos sobre objetivos de desempeño sísmico para edificaciones, análisis lineal y no lineal, interacción suelo–estructura y una propuesta de diseño basado en desempeño.

Respecto del diseño por desempeño, lo definió como “diseñar para lograr objetivos de desempeño previamente establecidos”, entendidos como una declaración del comportamiento esperado de un edificio sometido a una carga dada.

Uno de los puntos centrales de su exposición fue el diseño por capacidad. “El ingeniero le dice a la estructura qué debe ser, o sea, nosotros tenemos el control sobre la estructura y le damos la capacidad que nosotros encontramos razonable”, señaló.

Carvallo también advirtió que diseñar para mayores fuerzas no implica necesariamente obtener una estructura más segura. “El solo hecho de diseñar para más o menos fuerza no nos asegura más o menos seguridad en tu sistema. Lo que tenemos que asegurar es la capacidad de deformación”, afirmó.

Durante el espacio de preguntas, al ser consultado sobre el uso del diseño basado en desempeño en estructuras nuevas y existentes, explicó que en Chile actualmente el diseño de edificios se mantiene como prescriptivo, aunque se discute una propuesta de norma de diseño basado en desempeño. Sobre estructuras existentes, fue enfático: “Para estructura existente, de todas maneras”, señalando que el enfoque permite fijar un objetivo de desempeño y evaluar si la estructura es capaz de desarrollar la capacidad requerida ante una determinada demanda.

El rol editorial: articular, revisar y armonizar contenidos

La última exposición estuvo a cargo de Criss Zanelli Flores, quien presentó el trabajo del Subcomité Editorial del CMS. La ingeniera explicó que, por la naturaleza de esta instancia, su presentación sería más ligera en contenido técnico, ya que el subcomité no produce directamente documentos técnicos, sino que cumple un rol articulador.

“Este subcomité no se encarga precisamente de producir contenido técnico, sino más bien es un subcomité que se encarga de articular, de agilizar, de enlazar los productos técnicos que hacen los otros subcomités”, explicó.

Zanelli describió la estructura actual de trabajo, compuesta por el Subcomité de Amenaza Sísmica, el Subcomité de Filosofía de Diseño, el Subcomité de Vivienda Informal Vulnerable Estructuralmente y el Subcomité Editorial, que actúa como enlace entre los anteriores.

Sobre su función, detalló que una vez que los subcomités técnicos generan documentos, anexos o tablas de apoyo, el Subcomité Editorial colabora en su revisión, coordinación y publicación. “Para poder hablar de una publicación, primero hay que pasar por la coordinación, hay que entender el documento, ver la visión que tiene, revisar de qué manera se vincularía con lo que ya está actualmente trabajado”, señaló.

Entre los trabajos revisados mencionó los anexos de interacción suelo–estructura y de análisis lineal y no lineal, vinculados al diseño por desempeño. También destacó la elaboración de un catastro de normas de diseño sísmico en América Latina, pensado como una base de datos para que los usuarios puedan conocer rápidamente normativas existentes en su país o en países vecinos.

“Necesitábamos tener un catastro de los mismos para poder brindar una herramienta de base de datos donde el usuario pueda conocer rápidamente qué otra normativa existe en su país vecino”, explicó.

Zanelli agregó que el subcomité funciona con reuniones quincenales de aproximadamente una hora y media, y que se trata de un trabajo completamente voluntario. “Este es un trabajo 100% voluntario. Entonces, se valora mucho la colaboración, el tiempo de los integrantes y cada subcomité”, señaló.

Una mirada regional frente al riesgo sísmico

Al cierre, la moderación valoró las exposiciones y destacó que el panel dejó reflexiones sobre la necesidad de construir una mirada regional frente al riesgo sísmico y, al mismo tiempo, sobre la urgencia de que las normas dialoguen con la realidad social, urbana y constructiva de América Latina.

La actividad permitió revisar el estado de avance del Código Modelo Sísmico desde distintas dimensiones: su origen y alcance regional, los desafíos de la vivienda informal vulnerable, la evolución hacia criterios de desempeño y el trabajo editorial necesario para ordenar, armonizar y poner a disposición los contenidos técnicos desarrollados por profesionales de la región.

La charla está disponible aquí:

Sin categoría

15 Mayo 2026

Seminario sobre la NCh433 reunió miradas técnicas sobre el nuevo proceso normativo del diseño sísmico de edificios

Seminario NCh433_15

Organizado por la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes y patrocinado por AICE, ACHISINA y SOCHIGE, el seminario abordó el origen, alcance y principales cambios de la NCh433:2026, junto con materias específicas como clasificación sísmica de sitios, demandas en sitios F, estructuras de acero, madera y hormigón armado. 

El seminario “Diseño sísmico de edificios: nuevo proceso de la norma NCh433”, que contó con la moderación del ingeniero Rodrigo Astroza, reunió a representantes gremiales, académicos y especialistas para revisar el proceso de actualización de la NCh433:2026 y discutir sus principales implicancias técnicas. En la apertura, Jorge Tobar, presidente de AICE, subrayó que el trabajo normativo no termina con la publicación de un documento, sino que exige una etapa posterior de explicación, difusión y comprensión de los cambios incorporados. Desde esa perspectiva, vinculó el rol histórico de AICE en materias normativas con una convicción de fondo: la ingeniería estructural cumple una función esencial en la seguridad de las estructuras, la protección de la vida y el desarrollo productivo del país.

A continuación, Mario Lafontaine, presidente de ACHISINA, planteó que la norma discutida hoy no es “refundacional”, sino que mantiene en lo esencial la lógica metodológica del diseño prescriptivo que ya venía consolidada desde la norma de 1996 y, más adelante, desde el Decreto 61. Al mismo tiempo, advirtió que los edificios actuales no son los mismos que los de hace tres décadas y que el debate normativo ha debido enfrentarse a nuevas tipologías, mayores alturas, mayor irregularidad y a la irrupción de materiales y sistemas como prefabricados, acero y madera. En su reflexión, sostuvo además que la comunidad ingenieril tiende a permanecer en el statu quo y que la ingeniería también debe ser capaz de buscar soluciones innovadoras para responder a las necesidades del país.

Emilio Rojas: origen del proyecto, revisión INN y marco normativo del proceso

La primera exposición técnica estuvo a cargo de Emilio Rojas, coordinador de normas del Instituto Nacional de Normalización (INN), quien explicó el origen institucional del proyecto normativo. Señaló que el anteproyecto fue elaborado por ACHISINA, enviado por el MINVU al INN en 2020 y revisado posteriormente para asegurar que el documento cumpliera con el carácter y estructura de una norma técnica chilena. En ese proceso, precisó, el INN no revisó el contenido técnico del anteproyecto en cuanto a su mérito ingenieril, sino aspectos de forma, referencias normativas y consistencia con la NCh2:2006, que es la “Guía para la estructuración y redacción de Normas Chilenas y Especificaciones Técnicas” elaborada por el INN.

Rojas explicó que dos de los temas relevantes del anteproyecto —la aceptación del diseño por desempeño mediante la guía de ACHISINA y el uso de criterios de interpretación asociados al método H/V— debieron canalizarse en normas nuevas, dando origen a la NCh3792 sobre diseño basado en desempeño y la NCh3793 sobre obtención de parámetros geofísicos como Vs30 y Tg. También detalló la magnitud del proceso: 44 organizaciones participaron en consulta pública, se recibieron 240 observaciones y el comité técnico sesionó 57 veces, con una asistencia promedio de 56 personas. Entre los pocos puntos llevados a disenso destacó la discusión sobre el aumento del drift de entrepiso para acero y madera, que finalmente fue resuelta por el Consejo del INN. 

Finalmente, recordó que la norma fue publicada por el INN el 26 de marzo de 2026, quedando técnicamente vigente, pero aún a la espera de su oficialización por la autoridad competente. También anunció que el ecosistema normativo sigue en movimiento, con avances en normas como la NCh3792, la NCh431, la NCh430 y el estudio de actualización de la NCh3389.

Carlos Peña: continuidad normativa, alcance del cambio y diseño prescriptivo

La segunda exposición estuvo a cargo de Carlos Peña, secretario técnico del proyecto de actualización de la norma y académico de la Universidad de Los Andes. Su presentación se centró en explicar cómo debe leerse la NCh433:2026 dentro de la historia normativa chilena. Reforzó la idea de que se trata de una norma de diseño prescriptivo, es decir, un conjunto de requisitos cuyo cumplimiento permite asumir un buen comportamiento estructural, pero sin verificarlo directamente mediante simulaciones más realistas, como sí ocurre en el diseño por desempeño. En esa línea, explicó que el diseño por desempeño fue deliberadamente separado del cuerpo principal de la 433 y derivado a otra norma en desarrollo.

Peña insistió en que la versión 2026 debe entenderse como un refundido entre la norma previa y los decretos posteriores al 27F, no como una norma refundacional. Entre los cambios que identificó, destacó la ampliación y actualización de la tabla de factores R, la incorporación explícita de tipologías que ya existían en la práctica —como prefabricados y sistemas conformados en frío— y el aumento del drift permitido de 0,0020h a 0,0025h para estructuras de acero y sistemas marco plataforma de madera. A su juicio, estos cambios no alteran el fondo del procedimiento tradicional, pero sí abren una ventana para sistemas que antes estaban más restringidos.

También hizo una revisión histórica, desde la norma de 1972 hasta los decretos emitidos tras el terremoto de 2010, para mostrar que muchos de los fundamentos técnicos actuales ya estaban contenidos en versiones tempranas de la normativa. En su lectura, más que reemplazar un paradigma, la nueva 433 reafirma y ajusta una trayectoria previa. 

Francisco Ruz: del análisis por resistencia al análisis por rigidez en la clasificación sísmica de sitios

La presentación de Francisco Ruz, director del Instituto de la Construcción, y gerente general de RyV Ingenieros, en representación de SOCHIGE se concentró en los cambios introducidos por la norma en materia de clasificación sísmica de sitios. Afirmó que, aunque la NCh433:2026 es un refundido de la norma previa y del Decreto 61, en este ámbito sí hay una transformación de fondo. Según explicó, el cambio principal es el paso desde una clasificación basada en parámetros de resistencia del suelo a una basada en rigidez, donde el primer parámetro sigue siendo el Vs30 y el segundo es el período predominante del sitio (Tg) obtenido mediante mediciones geofísicas. 

Ruz recordó que el Vs ya estaba presente en la normativa chilena desde 1993, pero el período del sitio es el elemento novedoso que pasa a incorporarse explícitamente con la NCh433:2026, apoyado ahora en la NCh3793, que estandariza la forma de medir y obtener tanto el Vs30 como el Tg. Enfatizó que para clasificar correctamente se requieren tres componentes: geofísica para el perfil de velocidades, medición del período del sitio y la estratigrafía obtenida de un sondaje estratigráfico conforme a la NCh3364.

Con ejemplos de la Región Metropolitana, Macul, Talca, Concepción y Punta Arenas, mostró cómo el uso del período predominante modifica la clasificación de varios sitios respecto de la normativa anterior. Uno de los puntos más llamativos de su exposición fue la incorporación de nuevas condiciones para clasificar un sitio como F, incluyendo cambios de rigideces significativos en los primeros 25 metros y ciertas condiciones ligadas al período y la amplitud de respuesta. Desde su perspectiva, esto explica por qué algunos sectores migran hacia categoría especial tipo F.

Cristian Urzúa: amenaza sísmica y demandas de diseño

En su presentación, Cristian Urzúa, especialista senior en JRI y socio de AMU Ingenieros, abordó la relación entre amenaza sísmica y espectros de diseño en el contexto de la NCh433:2026, explicando las validaciones realizadas para sustentar la decisión de mantener sin cambios los espectros del Decreto Supremo 61 dentro de la nueva norma. Señaló que, aunque una forma breve de resumir su exposición habría sido decir que “los espectros no cambiaron nada”, lo relevante era mostrar por qué se adoptó esa decisión y qué estudios la respaldaron.

Explicó que los espectros del DS61 para los suelos A, B y C ya habían sido utilizados como base para construir los espectros de referencia de la NCh2369:2023, debido a que presentaban una mejor correspondencia con amenazas probabilísticas previamente estimadas para el territorio. Posteriormente, en la actualización 2025 de la NCh2369, esos espectros para suelos duros se mantuvieron, mientras que para los suelos D y E se desarrollaron nuevos espectros con un ajuste más adecuado a dichas amenazas. Sin embargo, en la actualización 2026 de la NCh433, el comité optó por mantener el enfoque previo, decisión que Urzúa caracterizó como conservadora.

Para fundamentar esta revisión, describió el conjunto de estudios de validación realizados, basados en un período de retorno de 475 años, una grilla densa a lo largo del territorio nacional y modelos de recurrencia sísmica, con el fin de comparar los espectros normativos con amenazas probabilísticas estimadas. A partir de esos análisis, mostró que para los suelos A, B y C el ajuste de los espectros es razonable en períodos medios y largos, especialmente en las zonas sísmicas 2 y 3, aunque presentan subestimación en períodos cortos. En el caso de la zona sísmica 1, sostuvo que el ajuste resulta deficiente y que, por lo tanto, debe adoptarse una mirada más cautelosa.

Respecto de los suelos D y E, indicó que los espectros mantenidos por la NCh433:2026 —heredados del DS61— presentan un ajuste deficiente en comparación con las amenazas estimadas y con registros de eventos mayores, aunque al mismo tiempo son altamente conservadores en períodos medios y largos. En este punto, precisó que la deficiencia no debe entenderse solo en términos de seguridad, sino también de capacidad predictiva, ya que un modelo puede ser conservador pero no necesariamente representar bien la amenaza real.

Urzúa también destacó que los estudios muestran que el mapa de A0 utilizado normativamente no se ajusta completamente a los valores estimados de amenaza en gran parte del territorio nacional, particularmente porque la reducción de intensidad sísmica entre costa y cordillera no sigue exactamente el patrón que se ha asumido históricamente. A su juicio, esto plantea un desafío relevante para futuras actualizaciones normativas, orientado a avanzar hacia una unificación de la caracterización de la demanda sísmica en Chile, idealmente mediante un espectro único que pueda servir de base para todas las normas de diseño.

Rubén Boroschek: demandas en sitios F y efectos prácticos de la nueva clasificación

Luego expuso Rubén Boroschek, académico de la Universidad de Chile, quien abordó específicamente las demandas en sitios F. Tomó como punto de partida la presentación anterior y destacó que la nueva clasificación sísmica hará que distintos sitios migren hacia categorías diferentes, con consecuencias directas sobre las exigencias de diseño. Recordó que todos los suelos A, B, C, D y E están asociados en la norma a topografías y estratigrafías aproximadamente horizontales, lo que vuelve especialmente relevante la condición singular de los sitios F. 

En su intervención, Boroschek explicó que el paso a sitio F conduce a la obligación de realizar un estudio especial, cuyo resultado puede derivar en un espectro de diseño distinto, aunque con un límite inferior: dicho espectro no puede ser menor al 75% del espectro normativo que habría correspondido de no clasificar el sitio como F. Añadió que esta situación puede ser particularmente exigente para edificios de aproximadamente 8 a 15 o 18 pisos, dependiendo de su estructuración, ya que en esos períodos puede existir una demanda sísmica mayor. 

Miguel Medalla: edificios de acero y discusión sobre drift

La exposición de Miguel Medalla, director de AICE y socio de AMU Ingenieros, se enfocó en los edificios de acero dentro de la nueva NCh433. Comenzó recordando que la norma fija niveles de fuerza y límites de distorsión, pero no resuelve por sí sola el diseño sismorresistente detallado de estos sistemas, lo que obliga a complementarla con otras referencias: para perfiles laminados y armados, la NCh427/1 junto con AISC 341-22; y para elementos conformados en frío, la NCh427 parte 2 con AISI S400.

Medalla indicó que, al comparar la versión 2026 con la modificada de 2009, las diferencias para acero son pocas y concentradas en ciertas estructuras definidas como “corrientes”. El punto central, sin embargo, fue el cambio en el límite de drift entrepiso, que para marcos de acero pasa a 0,0025h. Esta fue una de las materias que más se discutió en el proceso normativo. En el tramo final disponible de la transcripción, el propio expositor resumió el criterio adoptado señalando que hoy se diseña a los marcos de acero admitiendo un 25% más de deformación que históricamente, algo que —según su exposición— busca ser consistente con niveles que, en teoría, ya venían desarrollándose en estructuras de hormigón. 

Jairo Montaño: estudio para modificar factores de diseño sísmico en edificios de madera

La presentación de Jairo Montaño, representante del CENAMAD de la Pontificia Universidad Católica de Chile, trató sobre edificios de madera con sistema marco plataforma y, más específicamente, sobre un proyecto de investigación orientado a modificar factores de diseño sísmico para estructuras de madera de hasta seis pisos. Explicó que el mandato de ese estudio provino del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), interesado en promover edificaciones en madera por sus ventajas de industrialización y sustentabilidad. Sin embargo, señaló que históricamente habían persistido dudas respecto del comportamiento dinámico de estructuras de madera de cuatro a seis pisos, y que hasta entonces no existía un estudio que validara adecuadamente los factores normativos para ese rango de altura. 

Montaño explicó que, en la práctica, los ingenieros calculistas no utilizaban los factores sísmicos vigentes para estructuras de más de tres pisos, lo que significaba que el sistema no estaba siendo realmente aprovechado. Para estudiar esta materia, el proyecto recurrió a una metodología racional y consistente basada en FEMA P-695, que implica recopilar información normativa y experimental, desarrollar arquitecturas tipo, diseñarlas estructuralmente, construir modelos no lineales y evaluar probabilidades de colapso respecto de criterios predefinidos.

Mario Lafontaine: comportamiento del hormigón fisurado y verificación con segunda intensidad sísmica

El presidente de ACHISINA, Mario Lafontaine, sostuvo que en el caso del hormigón lo único que se conoce con certeza es la presencia de la grieta, y que ese agrietamiento debe ser considerado por su impacto en la rigidez lateral, especialmente frente a solicitaciones dinámicas como los terremotos. En esa línea, planteó que, para la nueva intensidad sísmica utilizada en el desplazamiento de techo, sería conveniente trabajar con una segunda intensidad sísmica, de modo de diseñar con un terremoto y verificar desempeño con otro. 

Matías Hube: continuidad del sistema chileno de muros de hormigón armado

La última presentación del día estuvo a cargo de Matías Hube, director del Departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien abordó el caso de los edificios de hormigón armado. En el inicio de su exposición, indicó que en esta materia la norma cambió poco y que lo que hoy existe responde más a un aprendizaje acumulado que a una transformación reciente. Subrayó que los edificios de hormigón en Chile se construyen desde hace mucho tiempo y que esa experiencia ha sido decisiva en el desarrollo del sistema estructural dominante en el país. 

Asimismo, señaló que una característica distintiva del caso chileno es la amplia utilización de muros de hormigón, a diferencia de otros países que recurren con mayor frecuencia a pórticos. A su juicio, esto se explica porque históricamente se observó que los edificios de hormigón con muros eran muy buenos, muy resistentes y generaban poco daño, lo que ayudó a consolidar esta tipología como solución habitual para la edificación nacional.

En su conjunto, el seminario mostró una visión compartida: la NCh433:2026 no fue presentada como una norma refundacional, sino como una actualización que consolida y ordena el marco vigente, manteniendo en lo esencial el diseño prescriptivo tradicional, pero incorporando precisiones y aperturas relevantes en ámbitos específicos. Entre ellas destacan:

  • La formalización de un nuevo esquema de clasificación sísmica de sitios,
  • La separación del diseño por desempeño en una norma propia, 
  • La incorporación explícita de nuevas tipologías estructurales y
  • La flexibilización de ciertos límites para acero y madera.
Instagram
LinkedIn
YouTube