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7 Junio 2026

Código Modelo Sísmico: una visión regional para fortalecer el diseño y la evaluación estructural en América Latina

Gustavo Palazzo web

En el contexto del seminario virtual “Código Modelo Sísmico: claves para su aplicación en el diseño y evaluación estructural en la región”, organizado por la Asociación de Ingenieros Estructurales de Argentina los días 18 y 19 de mayo de 2026, el Dr. Ing. Gustavo Palazzo abordó los desafíos de América Latina para avanzar hacia edificaciones más seguras y resilientes, el valor de contar con criterios regionales compartidos y los aprendizajes que puede abrir el diálogo entre el reglamento argentino y el Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe.

Con el objetivo de analizar los fundamentos, alcances e implicancias del Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe en la práctica profesional, la Asociación de Ingenieros Estructurales de Argentina realizó los días lunes 18 y martes 19 de mayo de 2026 el seminario virtual “Código Modelo Sísmico: claves para su aplicación en el diseño y evaluación estructural en la región”.

La actividad estuvo a cargo del Dr. Ing. Gustavo Palazzo, especialista en evaluación y refuerzo sísmico de estructuras existentes, y abordó aspectos vinculados con el contexto regional de la normativa sismorresistente, los fundamentos y organización del Código Modelo, su comparación con el reglamento argentino y sus posibles aportes para el diseño de estructuras nuevas y la intervención sobre construcciones existentes.

En entrevista con el Instituto de la Construcción, Palazzo señaló que uno de los principales desafíos de América Latina está en transformar el conocimiento técnico disponible en acciones concretas que permitan reducir el riesgo sísmico. En el caso de las estructuras existentes, planteó la necesidad de reforzar los objetivos del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015–2030, especialmente en lo relativo a comprender el riesgo, fortalecer la gobernanza, invertir en resiliencia y mejorar la preparación para reconstruir mejor después de los desastres.

Desde su experiencia en Argentina, explicó que al trabajar con construcciones individuales —edificios privados, públicos e industriales— se observa que “el riesgo sísmico todavía no se comprende plenamente”. Además, indicó que, cuando una evaluación evidencia patologías y deficiencias estructurales, la falta de financiamiento suele impedir implementar estrategias de refuerzo que permitan alcanzar los niveles de desempeño previstos en los reglamentos vigentes.

Palazzo también advirtió que en conjuntos de construcciones relevantes para la resiliencia de las comunidades, como hospitales y escuelas, no existen estrategias integrales de evaluación y refuerzo por grupo. Según explicó, desde el Estado se promueven evaluaciones y refuerzos, pero generalmente caso a caso, sin abordarlos como parte de sistemas esenciales para la continuidad y recuperación de las comunidades.

En esa línea, sostuvo que el paso desde el conocimiento técnico hacia la construcción de resiliencia debería comenzar con una discusión regional sobre qué hacer con las construcciones existentes en el contexto latinoamericano. A partir de ello, cada país podría planificar propuestas factibles según sus propias condiciones, incorporando especificaciones para evaluación y refuerzo de estructuras existentes, junto con estrategias de gobierno orientadas a reducir efectivamente el riesgo sísmico.

Respecto del valor de contar con criterios regionales compartidos, sin reemplazar las normativas nacionales, Palazzo señaló que en Argentina y en gran parte de Latinoamérica los reglamentos han tomado como base normas desarrolladas en otros países, principalmente Estados Unidos y, para el diseño sismorresistente de estructuras de hormigón armado, normativa neozelandesa. Por ello, destacó la importancia de “construir una mirada propia” desde América Latina y el Caribe sobre la ingeniería sismorresistente que se desarrolla en la región.

Para el especialista, el Código Modelo Sísmico constituye un espacio relevante para promover mejoras en la ingeniería sismorresistente regional, al favorecer la vinculación entre profesionales e instituciones de distintos países, además del intercambio de ideas, experiencias y posibles acciones conjuntas. Entre los temas que considera valiosos de compartir están la forma en que distintos países verifican la aplicación real de los reglamentos, cómo abordan la reducción de vulnerabilidad en construcciones de adobe y qué acciones toman frente a edificaciones ejecutadas sin fiscalización adecuada.

Terremotos latinoamericanos

El seminario incluyó una revisión de terremotos ocurridos en Guatemala en 2012, Ecuador en 2016 y México en 2017, con el objetivo de subrayar que la ingeniería sísmica latinoamericana necesita promover mejoras con impacto real en la sociedad. Palazzo indicó que también se consideró la evaluación del terremoto de Ecuador nueve años después de ocurrido, enfatizando que no solo importa lo que cada ingeniero, consultora o empresa constructora realiza individualmente, sino también cómo interactúa el sector con la sociedad para aportar a estrategias efectivas de reducción del riesgo de desastres.

Además, la actividad contempló el análisis del estudio del Banco Interamericano de Desarrollo sobre resiliencia y sostenibilidad en los códigos de construcción de América Latina y el Caribe, junto con la mirada del Plan Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres 2025–2029 de Argentina respecto de la reducción del riesgo sísmico.

Posteriormente, el seminario presentó el Código Modelo Sísmico para América Latina y el Caribe, mostrando cómo la participación regional en su desarrollo permite incorporar estas consideraciones y generar propuestas que puedan concretarse en los distintos países. También se planteó una comparación entre el análisis y diseño sismorresistente según el reglamento argentino y según la visión propuesta por el Código Modelo, tanto para construcciones nuevas como existentes.

Para Palazzo, este diálogo puede aportar a futuras actualizaciones del reglamento argentino, incorporando experiencias, problemáticas y aprendizajes surgidos en otros países de la región. En su visión, uno de los principales aprendizajes es que “América Latina comparte muchas vulnerabilidades”, aun cuando cada país tenga realidades particulares.

El seminario buscó, finalmente, generar un espacio abierto de discusión para que los participantes compartieran ideas, experiencias y propuestas orientadas a fortalecer la ingeniería sismorresistente en la región.

El Dr. Ing. Gustavo Luis Palazzo es doctor en ingeniería, magíster en ingeniería estructural, especialista en docencia universitaria e ingeniero en construcciones. Desde 1997 se desempeña como profesor de grado y posgrado en la Universidad Tecnológica Nacional, integra el CeReDeTeC de la Facultad Regional Mendoza de la UTN y participa profesionalmente en SOLIDUS – Ingenieros Consultores, estudio especializado en evaluación estructural y refuerzo de edificaciones existentes.

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5 Noviembre 2025

La altura no es el tema: Expertos abordan densidad, uso mixto y resiliencia en conversatorio de AOA

Seminario AOA_01

En un panel de alto nivel, moderado por AOA, Yves Besançon, Marianne Küpfer y Luis Corvalán subrayaron que la clave del desarrollo urbano resiliente y sostenible reside en la calidad del diseño, la flexibilidad estructural y la integración de usos, más allá de la mera restricción de altura.

En un contexto nacional donde el debate sobre la planificación urbana se polariza en torno a la altura máxima permitida para proyectos constructivos, la Asociación de Oficinas de Arquitectos de Chile (AOA), socia del Instituto de la Construcción, convocó a un panel de expertos para abordar el tema desde una perspectiva técnica y de diseño de excelencia.

A fines de septiembre, en el contexto de la presentación de la monografía Density and Resiliency Across The Americas, se realizó el conversatorio “La altura no es el tema”, moderado por Fernando Marín, vicepresidente de la AOA. La mesa de diálogo contó con la participación del arquitecto Yves Besançon (ABWB), la ingeniera Marianne Küpfer (René Lagos Engineers) y el arquitecto Luis Corvalán (LCV Arquitectos).

La conversación se centró en dos ejes principales: la complejidad técnica y normativa del uso mixto en altura, y el desafío de la densidad y la resiliencia urbana en el desarrollo de nuestras ciudades.

El panel abordó la complejidad de integrar usos tan disímiles como vivienda y oficina en un mismo edificio en altura, consignando que arquitectura e ingeniería deben converger para resolver las exigencias estructurales y de instalaciones que varían radicalmente entre un uso y otro.

La estructura como punto de partida
Luis Corvalán explicó que la integración de usos se debe planificar desde la concepción estructural. La dirección de las cargas estructurales (muros para vivienda, marcos/pórticos para oficina) define la rigidez del sistema.

  • Integración de núcleo y perímetro: La estrategia más eficiente en edificios de gran altura (sobre 100 m) es resolver la estructura mediante un núcleo central robusto (generalmente de hormigón) y un perímetro que puede ser de acero u hormigón, permitiendo mayor versatilidad en los pisos.
  • Diseño para la incertidumbre: Un desafío recurrente es el diseño de la base del edificio para un uso aún no definido en niveles superiores. La solución pasa por una modulación estructural perimetral y de núcleo que sirva como una “grilla” adaptable a distintos destinos (vivienda, oficinas o retail).

Marianne Küpfer complementó el punto, señalando el ejemplo del edificio Costanera Center, donde la estructura se puede dejar preparada para futuras extensiones: “diseñamos la estructura de abajo para ello y hoy, incluso, están todas las armaduras de refuerzo en espera para otra construcción”.

El factor cultural y técnico de los muros
Se identificó una tensión cultural en Chile, donde el mercado habitacional aún prefiere la rigidez del muro de hormigón como elemento de separación entre unidades, dificultando la reconversión y la flexibilidad. “El mercado nos está diciendo oiga, yo quiero tocar el muro y que no suene para el otro lado”, expresó Corvalán.

La solución a largo plazo, de la mano del avance tecnológico, apunta a estructuras de pórticos o marcos con tabiquería liviana acústicamente eficiente, un cambio que ingenieros y arquitectos deben “evangelizar”.

Por su parte, Yves Besançon compartió la experiencia de su oficina en proyectos icónicos, destacando la adopción de estándares internacionales (como la NFPA de EE.UU.) en el Costanera Center, para garantizar una seguridad superior a la exigida por la legislación chilena en ese momento.

Diseño basado en desempeño: la próxima frontera
Marianne Küpfer resaltó el avance de la ingeniería en el concepto de Diseño por Desempeño, un enfoque que se aleja de la lógica prescriptiva (cumplir las reglas) y permite al profesional demostrar que su diseño logrará un resultado de seguridad específico, incluso con métodos constructivos no tradicionales.

“A la gente no le basta que su edificio no se caiga, quiere que quede funcional, perfecto, después de un terremoto. Entonces, tienes que cumplir con esos dos objetivos y eso se ha introducido en nuestro ámbito: lo que es el diseño por desempeño”, detalló Marianne Küpfer.

La reutilización de edificios y la barrera normativa
La reconversión de edificios de oficina en vivienda en áreas centrales que se están vaciando (debido a la migración de empresas y el teletrabajo) fue identificada como una oportunidad.

  • Factibilidad técnica: Convertir un edificio de oficinas a uno de viviendas es generalmente más sencillo que el proceso inverso, ya que las plantas libres de las oficinas permiten una tabiquería interna más flexible.
  • El problema administrativo: El obstáculo principal es la exigencia de las Direcciones de Obras Municipales de someter un edificio antiguo (con su propia norma de construcción) a la normativa actual, principalmente sísmica y de copropiedad inmobiliaria, lo que a menudo paraliza la reconversión de manera inviable.

Densidad versus altura y calidad del urbanismo
La idea de que “la altura no es el tema” se fundamenta en que una densificación responsable en altura libera espacio en el plano horizontal, creando parques y áreas de uso público.

  • Vitalidad del uso mixto: La monofuncionalidad (solo oficinas, solo viviendas) genera ciudades que “mueren” fuera del horario laboral. El uso mixto mantiene el espacio vibrante durante todo el día, tal como ocurre en centros urbanos como el de París.
  • Espacio público de propietarios privados: Luis Corvalán destacó el caso de Nueva Las Condes, donde se logró un estándar de alta calidad urbana (un boulevard central con 60 árboles), a pesar de ser desarrollado por múltiples inmobiliarias. Esto se logró, en parte, al exigir la restricción de estacionamientos en superficie y de cercos perimetrales. Estos espacios son, de facto, la cesión de área privada al uso público (POPS: Private Owners Public Space), concepto que en Chile ha existido históricamente en las galerías del centro de Santiago.

En síntesis, el panel de AOA concluyó que la altura es una herramienta poderosa para liberar espacio y concentrar servicios, pero su éxito depende de una planificación que integre el uso mixto, la flexibilidad estructural, la innovación tecnológica y una normativa que fomente, en lugar de obstaculizar, la excelencia en el diseño y la resiliencia urbana.

El conversatorio está disponible aquí:

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