41074a7dd7

Sin categoría

15 Mayo 2026

Seminario sobre la NCh433 reunió miradas técnicas sobre el nuevo proceso normativo del diseño sísmico de edificios

Seminario NCh433_15

Organizado por la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes y patrocinado por AICE, ACHISINA y SOCHIGE, el seminario abordó el origen, alcance y principales cambios de la NCh433:2026, junto con materias específicas como clasificación sísmica de sitios, demandas en sitios F, estructuras de acero, madera y hormigón armado. 

El seminario “Diseño sísmico de edificios: nuevo proceso de la norma NCh433”, que contó con la moderación del ingeniero Rodrigo Astroza, reunió a representantes gremiales, académicos y especialistas para revisar el proceso de actualización de la NCh433:2026 y discutir sus principales implicancias técnicas. En la apertura, Jorge Tobar, presidente de AICE, subrayó que el trabajo normativo no termina con la publicación de un documento, sino que exige una etapa posterior de explicación, difusión y comprensión de los cambios incorporados. Desde esa perspectiva, vinculó el rol histórico de AICE en materias normativas con una convicción de fondo: la ingeniería estructural cumple una función esencial en la seguridad de las estructuras, la protección de la vida y el desarrollo productivo del país.

A continuación, Mario Lafontaine, presidente de ACHISINA, planteó que la norma discutida hoy no es “refundacional”, sino que mantiene en lo esencial la lógica metodológica del diseño prescriptivo que ya venía consolidada desde la norma de 1996 y, más adelante, desde el Decreto 61. Al mismo tiempo, advirtió que los edificios actuales no son los mismos que los de hace tres décadas y que el debate normativo ha debido enfrentarse a nuevas tipologías, mayores alturas, mayor irregularidad y a la irrupción de materiales y sistemas como prefabricados, acero y madera. En su reflexión, sostuvo además que la comunidad ingenieril tiende a permanecer en el statu quo y que la ingeniería también debe ser capaz de buscar soluciones innovadoras para responder a las necesidades del país.

Emilio Rojas: origen del proyecto, revisión INN y marco normativo del proceso

La primera exposición técnica estuvo a cargo de Emilio Rojas, coordinador de normas del Instituto Nacional de Normalización (INN), quien explicó el origen institucional del proyecto normativo. Señaló que el anteproyecto fue elaborado por ACHISINA, enviado por el MINVU al INN en 2020 y revisado posteriormente para asegurar que el documento cumpliera con el carácter y estructura de una norma técnica chilena. En ese proceso, precisó, el INN no revisó el contenido técnico del anteproyecto en cuanto a su mérito ingenieril, sino aspectos de forma, referencias normativas y consistencia con la NCh2:2006, que es la “Guía para la estructuración y redacción de Normas Chilenas y Especificaciones Técnicas” elaborada por el INN.

Rojas explicó que dos de los temas relevantes del anteproyecto —la aceptación del diseño por desempeño mediante la guía de ACHISINA y el uso de criterios de interpretación asociados al método H/V— debieron canalizarse en normas nuevas, dando origen a la NCh3792 sobre diseño basado en desempeño y la NCh3793 sobre obtención de parámetros geofísicos como Vs30 y Tg. También detalló la magnitud del proceso: 44 organizaciones participaron en consulta pública, se recibieron 240 observaciones y el comité técnico sesionó 57 veces, con una asistencia promedio de 56 personas. Entre los pocos puntos llevados a disenso destacó la discusión sobre el aumento del drift de entrepiso para acero y madera, que finalmente fue resuelta por el Consejo del INN. 

Finalmente, recordó que la norma fue publicada por el INN el 26 de marzo de 2026, quedando técnicamente vigente, pero aún a la espera de su oficialización por la autoridad competente. También anunció que el ecosistema normativo sigue en movimiento, con avances en normas como la NCh3792, la NCh431, la NCh430 y el estudio de actualización de la NCh3389.

Carlos Peña: continuidad normativa, alcance del cambio y diseño prescriptivo

La segunda exposición estuvo a cargo de Carlos Peña, secretario técnico del proyecto de actualización de la norma y académico de la Universidad de Los Andes. Su presentación se centró en explicar cómo debe leerse la NCh433:2026 dentro de la historia normativa chilena. Reforzó la idea de que se trata de una norma de diseño prescriptivo, es decir, un conjunto de requisitos cuyo cumplimiento permite asumir un buen comportamiento estructural, pero sin verificarlo directamente mediante simulaciones más realistas, como sí ocurre en el diseño por desempeño. En esa línea, explicó que el diseño por desempeño fue deliberadamente separado del cuerpo principal de la 433 y derivado a otra norma en desarrollo.

Peña insistió en que la versión 2026 debe entenderse como un refundido entre la norma previa y los decretos posteriores al 27F, no como una norma refundacional. Entre los cambios que identificó, destacó la ampliación y actualización de la tabla de factores R, la incorporación explícita de tipologías que ya existían en la práctica —como prefabricados y sistemas conformados en frío— y el aumento del drift permitido de 0,0020h a 0,0025h para estructuras de acero y sistemas marco plataforma de madera. A su juicio, estos cambios no alteran el fondo del procedimiento tradicional, pero sí abren una ventana para sistemas que antes estaban más restringidos.

También hizo una revisión histórica, desde la norma de 1972 hasta los decretos emitidos tras el terremoto de 2010, para mostrar que muchos de los fundamentos técnicos actuales ya estaban contenidos en versiones tempranas de la normativa. En su lectura, más que reemplazar un paradigma, la nueva 433 reafirma y ajusta una trayectoria previa. 

Francisco Ruz: del análisis por resistencia al análisis por rigidez en la clasificación sísmica de sitios

La presentación de Francisco Ruz, director del Instituto de la Construcción, y gerente general de RyV Ingenieros, en representación de SOCHIGE se concentró en los cambios introducidos por la norma en materia de clasificación sísmica de sitios. Afirmó que, aunque la NCh433:2026 es un refundido de la norma previa y del Decreto 61, en este ámbito sí hay una transformación de fondo. Según explicó, el cambio principal es el paso desde una clasificación basada en parámetros de resistencia del suelo a una basada en rigidez, donde el primer parámetro sigue siendo el Vs30 y el segundo es el período predominante del sitio (Tg) obtenido mediante mediciones geofísicas. 

Ruz recordó que el Vs ya estaba presente en la normativa chilena desde 1993, pero el período del sitio es el elemento novedoso que pasa a incorporarse explícitamente con la NCh433:2026, apoyado ahora en la NCh3793, que estandariza la forma de medir y obtener tanto el Vs30 como el Tg. Enfatizó que para clasificar correctamente se requieren tres componentes: geofísica para el perfil de velocidades, medición del período del sitio y la estratigrafía obtenida de un sondaje estratigráfico conforme a la NCh3364.

Con ejemplos de la Región Metropolitana, Macul, Talca, Concepción y Punta Arenas, mostró cómo el uso del período predominante modifica la clasificación de varios sitios respecto de la normativa anterior. Uno de los puntos más llamativos de su exposición fue la incorporación de nuevas condiciones para clasificar un sitio como F, incluyendo cambios de rigideces significativos en los primeros 25 metros y ciertas condiciones ligadas al período y la amplitud de respuesta. Desde su perspectiva, esto explica por qué algunos sectores migran hacia categoría especial tipo F.

Cristian Urzúa: amenaza sísmica y demandas de diseño

En su presentación, Cristian Urzúa, especialista senior en JRI y socio de AMU Ingenieros, abordó la relación entre amenaza sísmica y espectros de diseño en el contexto de la NCh433:2026, explicando las validaciones realizadas para sustentar la decisión de mantener sin cambios los espectros del Decreto Supremo 61 dentro de la nueva norma. Señaló que, aunque una forma breve de resumir su exposición habría sido decir que “los espectros no cambiaron nada”, lo relevante era mostrar por qué se adoptó esa decisión y qué estudios la respaldaron.

Explicó que los espectros del DS61 para los suelos A, B y C ya habían sido utilizados como base para construir los espectros de referencia de la NCh2369:2023, debido a que presentaban una mejor correspondencia con amenazas probabilísticas previamente estimadas para el territorio. Posteriormente, en la actualización 2025 de la NCh2369, esos espectros para suelos duros se mantuvieron, mientras que para los suelos D y E se desarrollaron nuevos espectros con un ajuste más adecuado a dichas amenazas. Sin embargo, en la actualización 2026 de la NCh433, el comité optó por mantener el enfoque previo, decisión que Urzúa caracterizó como conservadora.

Para fundamentar esta revisión, describió el conjunto de estudios de validación realizados, basados en un período de retorno de 475 años, una grilla densa a lo largo del territorio nacional y modelos de recurrencia sísmica, con el fin de comparar los espectros normativos con amenazas probabilísticas estimadas. A partir de esos análisis, mostró que para los suelos A, B y C el ajuste de los espectros es razonable en períodos medios y largos, especialmente en las zonas sísmicas 2 y 3, aunque presentan subestimación en períodos cortos. En el caso de la zona sísmica 1, sostuvo que el ajuste resulta deficiente y que, por lo tanto, debe adoptarse una mirada más cautelosa.

Respecto de los suelos D y E, indicó que los espectros mantenidos por la NCh433:2026 —heredados del DS61— presentan un ajuste deficiente en comparación con las amenazas estimadas y con registros de eventos mayores, aunque al mismo tiempo son altamente conservadores en períodos medios y largos. En este punto, precisó que la deficiencia no debe entenderse solo en términos de seguridad, sino también de capacidad predictiva, ya que un modelo puede ser conservador pero no necesariamente representar bien la amenaza real.

Urzúa también destacó que los estudios muestran que el mapa de A0 utilizado normativamente no se ajusta completamente a los valores estimados de amenaza en gran parte del territorio nacional, particularmente porque la reducción de intensidad sísmica entre costa y cordillera no sigue exactamente el patrón que se ha asumido históricamente. A su juicio, esto plantea un desafío relevante para futuras actualizaciones normativas, orientado a avanzar hacia una unificación de la caracterización de la demanda sísmica en Chile, idealmente mediante un espectro único que pueda servir de base para todas las normas de diseño.

Rubén Boroschek: demandas en sitios F y efectos prácticos de la nueva clasificación

Luego expuso Rubén Boroschek, académico de la Universidad de Chile, quien abordó específicamente las demandas en sitios F. Tomó como punto de partida la presentación anterior y destacó que la nueva clasificación sísmica hará que distintos sitios migren hacia categorías diferentes, con consecuencias directas sobre las exigencias de diseño. Recordó que todos los suelos A, B, C, D y E están asociados en la norma a topografías y estratigrafías aproximadamente horizontales, lo que vuelve especialmente relevante la condición singular de los sitios F. 

En su intervención, Boroschek explicó que el paso a sitio F conduce a la obligación de realizar un estudio especial, cuyo resultado puede derivar en un espectro de diseño distinto, aunque con un límite inferior: dicho espectro no puede ser menor al 75% del espectro normativo que habría correspondido de no clasificar el sitio como F. Añadió que esta situación puede ser particularmente exigente para edificios de aproximadamente 8 a 15 o 18 pisos, dependiendo de su estructuración, ya que en esos períodos puede existir una demanda sísmica mayor. 

Miguel Medalla: edificios de acero y discusión sobre drift

La exposición de Miguel Medalla, director de AICE y socio de AMU Ingenieros, se enfocó en los edificios de acero dentro de la nueva NCh433. Comenzó recordando que la norma fija niveles de fuerza y límites de distorsión, pero no resuelve por sí sola el diseño sismorresistente detallado de estos sistemas, lo que obliga a complementarla con otras referencias: para perfiles laminados y armados, la NCh427/1 junto con AISC 341-22; y para elementos conformados en frío, la NCh427 parte 2 con AISI S400.

Medalla indicó que, al comparar la versión 2026 con la modificada de 2009, las diferencias para acero son pocas y concentradas en ciertas estructuras definidas como “corrientes”. El punto central, sin embargo, fue el cambio en el límite de drift entrepiso, que para marcos de acero pasa a 0,0025h. Esta fue una de las materias que más se discutió en el proceso normativo. En el tramo final disponible de la transcripción, el propio expositor resumió el criterio adoptado señalando que hoy se diseña a los marcos de acero admitiendo un 25% más de deformación que históricamente, algo que —según su exposición— busca ser consistente con niveles que, en teoría, ya venían desarrollándose en estructuras de hormigón. 

Jairo Montaño: estudio para modificar factores de diseño sísmico en edificios de madera

La presentación de Jairo Montaño, representante del CENAMAD de la Pontificia Universidad Católica de Chile, trató sobre edificios de madera con sistema marco plataforma y, más específicamente, sobre un proyecto de investigación orientado a modificar factores de diseño sísmico para estructuras de madera de hasta seis pisos. Explicó que el mandato de ese estudio provino del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), interesado en promover edificaciones en madera por sus ventajas de industrialización y sustentabilidad. Sin embargo, señaló que históricamente habían persistido dudas respecto del comportamiento dinámico de estructuras de madera de cuatro a seis pisos, y que hasta entonces no existía un estudio que validara adecuadamente los factores normativos para ese rango de altura. 

Montaño explicó que, en la práctica, los ingenieros calculistas no utilizaban los factores sísmicos vigentes para estructuras de más de tres pisos, lo que significaba que el sistema no estaba siendo realmente aprovechado. Para estudiar esta materia, el proyecto recurrió a una metodología racional y consistente basada en FEMA P-695, que implica recopilar información normativa y experimental, desarrollar arquitecturas tipo, diseñarlas estructuralmente, construir modelos no lineales y evaluar probabilidades de colapso respecto de criterios predefinidos.

Mario Lafontaine: comportamiento del hormigón fisurado y verificación con segunda intensidad sísmica

El presidente de ACHISINA, Mario Lafontaine, sostuvo que en el caso del hormigón lo único que se conoce con certeza es la presencia de la grieta, y que ese agrietamiento debe ser considerado por su impacto en la rigidez lateral, especialmente frente a solicitaciones dinámicas como los terremotos. En esa línea, planteó que, para la nueva intensidad sísmica utilizada en el desplazamiento de techo, sería conveniente trabajar con una segunda intensidad sísmica, de modo de diseñar con un terremoto y verificar desempeño con otro. 

Matías Hube: continuidad del sistema chileno de muros de hormigón armado

La última presentación del día estuvo a cargo de Matías Hube, director del Departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien abordó el caso de los edificios de hormigón armado. En el inicio de su exposición, indicó que en esta materia la norma cambió poco y que lo que hoy existe responde más a un aprendizaje acumulado que a una transformación reciente. Subrayó que los edificios de hormigón en Chile se construyen desde hace mucho tiempo y que esa experiencia ha sido decisiva en el desarrollo del sistema estructural dominante en el país. 

Asimismo, señaló que una característica distintiva del caso chileno es la amplia utilización de muros de hormigón, a diferencia de otros países que recurren con mayor frecuencia a pórticos. A su juicio, esto se explica porque históricamente se observó que los edificios de hormigón con muros eran muy buenos, muy resistentes y generaban poco daño, lo que ayudó a consolidar esta tipología como solución habitual para la edificación nacional.

En su conjunto, el seminario mostró una visión compartida: la NCh433:2026 no fue presentada como una norma refundacional, sino como una actualización que consolida y ordena el marco vigente, manteniendo en lo esencial el diseño prescriptivo tradicional, pero incorporando precisiones y aperturas relevantes en ámbitos específicos. Entre ellas destacan:

  • La formalización de un nuevo esquema de clasificación sísmica de sitios,
  • La separación del diseño por desempeño en una norma propia, 
  • La incorporación explícita de nuevas tipologías estructurales y
  • La flexibilización de ciertos límites para acero y madera.

Sin categoría

4 Mayo 2026

Conoce el marco normativo para la economía circular en construcción

Business and environmental ethics concept. Green nature background with eco-friendly icons in business value chain. Environmental law, regulation, business has obligations to protect the environment.

El Comité de Economía Circular del IC publicó un catastro que organiza más de 80 estándares nacionales e internacionales, proporcionando una base técnica sólida para la gestión sostenible de recursos.

El Instituto de la Construcción (IC), a través de su Comité de Economía Circular, elaboró el documento Levantamiento de Normas Técnicas existentes y en desarrollo que influyen en la aplicación de Economía Circular en Construcción. El objetivo de esta iniciativa es proporcionar un recurso accesible y de fácil comprensión, que facilite la toma de decisiones informadas en la implementación de prácticas circulares.

El trabajo fue realizado por el Grupo Normativa del comité, integrado por Marlena Murillo (Colegio de Ingenieros), Rubén González (Ministerio de Medio Ambiente), Cristian Garín (Eco Construcción Circular SPA), Paola Molina (Colegio de Arquitectos), Liliana Calzada (Ministerio de Obras Públicas), Catalina Pérez-Aguirre (Grupo Cintac), Paola del Río (Aporto Consultoría), Paola Valencia (EBP Chile), Jorge Broughton (Gremio Bioconstrucción). Asimismo, el registro fue realizado en colaboración con el Consejo de Normalización de la Construcción del Instituto de la Construcción, liderado por Lucio Ricke, y con el Instituto Nacional de Normalización (INN), representado por Emilio Rojas.

A continuación, se presentan los principales tipos de normas que componen este catastro técnico:

Normas ISO internacionales

Representan los estándares globales que alinean al sector con las mejores prácticas internacionales en sostenibilidad:

  • Sostenibilidad en edificación: Incluye la serie ISO 21931 para la evaluación del desempeño ambiental, social y económico de las obras.
  • Gestión ambiental: Contempla la serie ISO 14000, que abarca desde etiquetas ambientales hasta la huella hídrica.
  • Economía circular: Destaca la serie ISO 59000, referida a vocabulario, principios, medición de circularidad y hojas de datos de productos.
  • Conceptos generales: Se incorporan normas de vocabulario técnico (ISO 6707) y gestión de proyectos (ISO 21500).

Normas UNE de España

El levantamiento incluye normas de la Asociación Española de Normalización que sirven como referencia técnica para procesos y materiales específicos:

  • Sistemas de indicadores: La norma UNE 66175 proporciona una guía para la implantación de sistemas de indicadores de gestión.
  • Materiales cementicios: Incluye estándares para el uso de cenizas de centrales térmicas y escorias de alto horno en hormigones y morteros.
  • Transparencia y durabilidad: Se consideran normas para declaraciones ambientales de productos aislantes (UNE-EN 16783) y la durabilidad de maderas tratadas (UNE-EN 73).

Normas chilenas de gestión y construcción

Este grupo abarca las herramientas nacionales para la gestión de información ambiental y la eficiencia técnica:

  • Gestión ambiental (SGA): Normas como la NCh-ISO 14001 y directrices para incorporar el ecodiseño y la circulación de materiales en el diseño.
  • Eficiencia y ciclo de vida: Incluye estándares de eficiencia energética de edificios (serie NCh 3496) y planificación de la vida útil (serie NCh 3447).
  • Gestión de residuos: Destaca la NCh 3562 para la clasificación y planes de gestión de residuos de construcción y demolición (RCD).

Normas de materiales y valorización

Son estándares que facilitan la incorporación de recursos reciclados en la cadena de valor:

  • Áridos y pavimentos: Normas para áridos reciclados de RCD (NCh 3849) y áridos artificiales de escorias mineras o siderúrgicas (NCh 3894, NCh 3851).
  • Plásticos y cauchos: Estándares para la caracterización de diversos plásticos reciclados y partículas de caucho provenientes de neumáticos fuera de uso.

Proyectos de norma en desarrollo

El documento visibiliza el trabajo normativo futuro que cerrará brechas actuales en el sector:

  • Atributos de circularidad: Proyectos de norma (prNCh) que definirán indicadores de desempeño circular para materiales, sistemas constructivos, barrios y ciudades.
  • Biomimesis: Nuevas normas en desarrollo sobre terminología, metodología y optimización de estructuras biomiméticas.

Además de establecer una línea base para el sector, este levantamiento normativo busca identificar vacíos legales y técnicos para proponer la creación de nuevas normativas o mejorar las existentes. 

El documento está disponible AQUÍ.

Sin categoría

24 Abril 2026

Minvu actualiza plataforma de normas técnicas obligatorias para el sector construcción

2026-04-01_Ditec_SCC_img2_Actualizacion_sitio_normas_tecnicas


La actualización considera la publicación de 210 Normas Chilenas (NCh) disponibles para revisión gratuita, lo que permite a profesionales del sector acceder a información técnica oficial, actualizada y trazable sobre las exigencias normativas aplicables a sus proyectos.

La División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) dio a conocer la renovada plataforma web de visualización de Normas Técnicas Obligatorias, herramienta que reúne las disposiciones técnicas vigentes aplicables al diseño y construcción de obras habitacionales y urbanas en el país.

El sitio consolida las normas referenciadas en el Decreto Supremo N°47 de 1992, que aprueba la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), y en el Decreto Supremo N°10 de 2003, que crea el Registro Oficial de Laboratorios de Control Técnico de Calidad de la Construcción, junto con su reglamento y las resoluciones que establecen los ensayos mínimos obligatorios para el control de materiales. Además, incorpora, de forma destacada, los decretos de oficialización de cada norma, elemento clave para determinar su carácter obligatorio y la fecha de entrada en vigor.

Normas para revisión gratuita

La actualización considera la publicación de 210 Normas Chilenas (NCh) disponibles para revisión gratuita, lo que permite a profesionales del sector acceder a información técnica oficial, actualizada y trazable sobre las exigencias normativas aplicables a sus proyectos.

Al respecto, la jefa de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Minvu, Gabriela Matta, destacó el impacto práctico de esta mejora: “Esta plataforma, junto con las normas, incluye los decretos que las oficializan, lo que facilita a diseñadores y empresas constructoras la programación de la entrada en vigor de los cambios normativos que afectan a sus proyectos, especialmente al momento de solicitar el permiso de edificación”.  

Asimismo, agregó: “Con esta actualización estamos fortaleciendo la transparencia, el cumplimiento normativo y la calidad de las construcciones, facilitando el acceso a la información técnica, no solo para proyectistas y constructoras, sino también para revisores independientes, inspecciones técnicas de obra y direcciones de obras municipales”.

Las normas disponibles en la plataforma constituyen además un insumo fundamental para los laboratorios inscritos en el Registro Oficial, responsables del control técnico de calidad de materiales y sistemas constructivos utilizados en la edificación.

Las normas se encuentran disponibles en el sitio oficial: https://normastecnicas.minvu.cl/ 

Sin categoría

26 Marzo 2026

Nueva norma NCh433:2026 refuerza el diseño sísmico de edificios en Chile

Francisco Ruz copia

El Instituto Nacional de Normalización (INN) publicó hoy la nueva versión de la NCh433:2026 – Diseño sísmico de edificios, un hito clave para el fortalecimiento de los estándares estructurales en el país.

Esta actualización es el resultado de años de trabajo colaborativo y debate técnico de alto nivel, en el que participaron especialistas de diversas disciplinas, incluyendo ingeniería estructural y geotecnia, consolidando una mirada integral frente a los desafíos sísmicos de Chile.

Desde el Instituto de la Construcción, su director Francisco Ruz, y gerente general de R&V,  destaca la relevancia de este proceso: “La actualización de la NCh 433 refleja el valor del trabajo técnico colaborativo y la capacidad del país para avanzar en estándares cada vez más exigentes. Este tipo de desarrollos es clave para seguir fortaleciendo la seguridad de nuestras edificaciones y responder a los desafíos del territorio”.

Asimismo, subraya el aporte de las distintas especialidades: “La participación de disciplinas como la geotecnia permite enriquecer la normativa y avanzar hacia soluciones más integrales, acordes a la complejidad de nuestro entorno”.

Este avance reafirma el compromiso del sector por impulsar una construcción más segura, resiliente y basada en conocimiento técnico, en línea con los desafíos actuales y futuros del país.

La norma está disponible aquí: https://ecommerce.inn.cl/

Sin categoría

4 Septiembre 2025

Instituto de la Construcción participa en el lanzamiento de ambicioso proyecto para transformar el sector hacia la circularidad

Foto portada Mailing_2

El presidente del IC, Mauricio Salinas, firmó el compromiso con el proyecto “Transitando hacia una construcción circular y descarbonizada en Chile”, una iniciativa del Ministerio del Medio Ambiente financiada por el GEF, implementada por PNUMA y ejecutada por Fundación Chile. El líder ministerial de  la iniciativa, Rubén González, destacó el rol técnico del IC en los procesos de normalización y de articulación público-privada.

Con la firma del presidente del Instituto de la Construcción (IC), Mauricio Salinas, se selló la participación activa del organismo en el proyecto “Transitando hacia una construcción circular y descarbonizada en Chile”, impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y ejecutado por Fundación Chile (FCh).

La iniciativa busca acelerar la implementación de la Estrategia Climática de Largo Plazo de Chile en el sector de la construcción y demolición, promoviendo principios de economía circular y baja en carbono, mediante instrumentos técnicos, financieros, regulatorios y de gestión del conocimiento. Tendrá una duración de cuatro años y un financiamiento de casi US$ 3 millones.

El Instituto de la Construcción forma parte de la gobernanza del proyecto, reafirmando su compromiso con la articulación multisectorial y la generación de normativas técnicas que promuevan estándares de calidad en el rubro.

En el contexto de este lanzamiento, conversamos con Rubén González Aguayo, profesional del Ministerio del Medio Ambiente y líder mandante del proyecto para una Construcción Circular, quien destacó la relevancia del IC en el componente normativo del proyecto: “El IC forma parte de la gobernanza del proyecto GEF que me corresponde liderar. Desde hace un tiempo venimos trabajando, como Ministerio del Medio Ambiente, junto a Paola Molina y Rodrigo Narváez, en una iniciativa que busca canalizar el interés de actores privados en el financiamiento compartido de anteproyectos de normas técnicas. Tradicionalmente, el IC ha desempeñado un rol relevante en este ámbito, y puede seguir siendo un actor clave en este proceso”.

En ese marco, explicó que el desarrollo de normativa técnica es esencial para generar mercados más confiables y comprometidos con la circularidad: “Sin ella, no es posible establecer requisitos verificables que permitan identificar un producto o servicio como circular. Por esta razón, la colaboración entre el sector público, la academia y los actores privados es clave para elaborar y promover normativas técnicas”.

Un proyecto con impacto nacional y mirada integral

La iniciativa contempla la elaboración de anteproyectos normativos, instrumentos financieros, implementación territorial y la ejecución de cuatro pilotos demostrativos a cargo de centros tecnológicos como CTEC, CIPYCS, CENAMAD e InnovaCiclos, abordando desafíos como la gestión de áridos, de residuos, la valorización segura de materiales, el análisis de ciclo de vida y el desarrollo de estándares para la producción y construcción con madera.

Además, plantea resultados concretos como:

  • Evitar la emisión de más de 350 mil toneladas de CO₂e.
  • Propuestas legales y regulatorias.
  • Un primer llamado a municipios y asociaciones municipales del fondo para el reciclaje en materia de RCD.
  • Capacitaciones a más de 400 personas en economía circular.
  • Desarrollo de al menos 15 anteproyectos de normas técnicas.
  • Propuesta para precios sociales de impactos ambientales y otras herramientas para el sistema nacional de inversiones.
  • Apoyo a PYMES circulares mediante Acuerdos de Producción Limpia, colaboración para su organización gremial.
  • Una estrategia financiera para la circularidad del sector con la banca.

Rubén González enfatizó la importancia de pasar del diagnóstico a la acción: “Debemos dejar de enfocarnos solo en las brechas y comenzar a estimular los mercados, modificar prácticas y optimizar procesos. En este sentido, el desafío del financiamiento —al cual apunta directamente este proyecto— es una de las principales palancas para impulsar esa transición”.

Un llamado a sumarse

La participación del IC se alinea con su misión institucional de promover una construcción más sostenible, resiliente y colaborativa. En palabras de González: “A quienes ya están interesados en sumarse, queremos expresarles nuestra disposición a escucharlos, a apoyaremos iniciativas que estén alineadas con los objetivos del proyecto. (…) Invitamos a todos los actores del sector construcción a sumarse activamente a esta transformación”.

Sin categoría

20 Julio 2021

Entra en vigencia la NCh3417 que define los alcances de los proyectos estructurales

Norma_Noticia

Alrededor de trece años después de iniciado el trabajo del comité de proyecto de cálculo estructural, este 14 de julio entra en vigencia la oficialización del MOP de la normativa que regula los componentes de un proyecto de ingeniería estructural.

El proyecto de cálculo estructural es visto como un commodity, a juicio de Eduardo Santos, ingeniero civil de la Universidad de Chile, socio director de IEC Ingeniería S.A. y socio de AICE.

Es por ello que vio con buenos ojos la iniciativa del Instituto de la Construcción, que comenzó antes del terremoto de 2010 a levantar un comité en el que recuerda que participaron alrededor de 15 ingenieros, incluido él mismo. Entre ellos: Luis de la Fuente, Fernando Yáñez, Sergio Contreras, Alfonso Larraín, Marcial Baeza, Rodrigo Concha, Miguel Sandor, Rodrigo Mujica, René Lagos, Manuel Ruz, Carlos Aguirre, más Bernardo Valdés y Manuel Brunet, por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC); Adolfo Balboa, por la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo de la V Región; Juan Lund del Colegio de Arquitectos; Marcelo Soto de la DITEC-Minvu, y Carmen Abarca, del IC.

El objetivo era conversar sobre cómo regular el contenido de un proyecto de cálculo estructural. Con ello se dio origen a la norma NTM 004 “Estructuras: Proyecto de ingeniería estructural”, que el Minvu publicó después del terremoto, entre otras normas técnicas Minvu (NTM).

¿Por qué se justificaba el desarrollo de esta norma? “Lamentablemente, hoy todavía no está definido exactamente qué es un proyecto de cálculo y, por lo tanto, se trabaja como un commodity para el cliente y muchas veces se asigna el más barato, porque no se sabe qué va a contener el trabajo”, dice Santos.

Y, en ese sentido, no se puede apreciar la diferencia de calidad, de acuerdo con el profesional, lo que en un país muy sísmico como Chile, es tremendamente relevante. Dado que “hay una cantidad de consideraciones que la experiencia y calidad profesional han ido identificando, pero hoy el mandante no tiene cómo discernir cuál es el producto que está comprando, esa es la gran pregunta, entonces lo que trató de definir esta norma es qué producto es el que se está comprando”, cuenta el ingeniero.

De esta manera, se partió con la búsqueda de antecedentes internacionales, hasta que Sergio Contreras encontró el documento “Guía para la práctica de la ingeniería estructural en California”, de 1999. A partir de ahí, se comenzó a traducir, sacando algunas particularidades norteamericanas, que no eran aplicables a Chile, generando un documento traducido de ese documento norteamericano.

Con posterioridad, un borrador de documento de norma se trabajó con el Instituto Nacional de Normalización (INN), entidad que determinó que “la norma tenía un problema, porque las atribuciones del INN son regular un producto, no una actividad, y este anteproyecto contenía también guías para el ejercicio de la profesión de la ingeniería estructural”, precisa Santos.

Por ello, el comité del IC debió reactivarse para editar todo lo relacionado a la regulación de la profesión, quedando a cargo de este trabajo Luis de la Fuente, Sergio Contreras y Fernando Yáñez. El resultado final fue una norma reducida, que fue aprobada por el INN y dio origen a la NCh3417.

Temas pendientes

A ello se suma que se trabajó con la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas para poder oficializar esta normativa. “El ingeniero jefe Eduardo Hurtado estaba muy interesado porque en las bases de llamado a propuestas de licitación tenían que poner kilométricas descripciones técnicas de sus requerimientos, en cambio, con esta norma, era mucho más fácil aludir a la norma que hacer una tremenda lista de requerimientos”, recuerda Santos. De esta manera, se incorporaron nuevos elementos, en tanto que otros quedaron fuera.

Con ello, empezó el trabajo de socialización entre los ingenieros estructurales y también con las autoridades para lograr que fuera declarada como norma oficial de Chile, lo que finalmente ocurrió el 14 de enero de 2021, a través de la publicación en el Diario Oficial de la oficialización por parte del MOP, cuya vigencia se inicia este 14 de julio de 2021.

“Esto significa que a partir del 14 de julio, después de alrededor 13 años de historia, su cumplimiento comienza a ser obligatorio”, precisa Eduardo Santos. Y, en paralelo, se está trabajando para que la NCh3417 pueda incorporarse en la nueva modificación de la Ordenanza de Urbanismo y Construcciones (OGUC), a cargo del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).

Si bien Eduardo Santos se declara conforme con el resultado de esta normativa, ve la necesidad de fortalecer y generalizar la cultura de calidad de los ingenieros estructurales y la industria inmobiliaria. Además, Santos considera que se deben retomar temas que quedaron fuera del proyecto original relacionados con la regulación de la profesión, por ejemplo, la resolución de controversias debidas a diferencias técnicas legítimas entre los profesionales participantes, entre otros aspectos.

“Este documento es un tremendo marco para la ingeniería del futuro”, concluye el ingeniero.

Su oficialización

Eduardo Hurtado, jefe del Departamento de Ingeniería y Construcción de la División de Edificación Pública de la Dirección de Arquitectura del MOP, justifica el desarrollo de la NCh3417, dado que “no había un documento normativo que especificara los alcances de un proyecto de estructuras y lo diferenciara de lo que es adicional, además de precisar y distinguir la ingeniería propia de diseño de la externa aplicable al proyecto, como por ejemplo, el uso de postensados en un proyecto de edificación, y también de aquello que es de asesoría de obra”.

En ese sentido, esta norma “delimita bastante bien los alcances adicionales del proyecto de estructuras en un proyecto de edificación. Además, sus principios sirven para otras áreas de ingeniería estructural”, específica.

Por ello, en general, quedó conforme con el resultado de este trabajo, “salvo que tuvimos un disenso con el Minvu en el título de la norma y quedó como cálculo estructural, en lugar de la propuesta de casi todo el comité de llamarla diseño estructural”.

A su juicio, las razones de la oficialización por parte del MOP se basan en que “quedaron normados muchos requerimientos que siempre se solicitaban en los términos de referencia de los contratos de edificación del MOP, entre otros, y que hacen innecesario estar revisando cada vez que se hacía una licitación un dossier de conceptos que se repiten y que debíamos colocar siempre en cada contrato como antecedente, debiéndose siempre revisar su completitud y coherencia”.

De esta manera, al estar normado pasa a ser la línea base obligatoria del contrato. Asimismo, “nos permite establecer el mínimo normativo en proyectos estructurales y verificar la trazabilidad del proyecto estructural a ser validado para su construcción, así como las gestiones de los requerimientos de información (RDI)”, añade el profesional de la DA-MOP.

Para finalizar, Eduardo Hurtado, hace un resumen de lo que la NCh3417 permite:

-Llevar a cabo una inspección técnica de diseño ordenada y acuciosa de un diseño de estructuras.

-Define bien los entregables mínimos de un proyecto independiente del material o área de diseño que se esté relevando.

-Establece en detalle suficiente lo que una memoria de cálculo debe contener como mínimo.

-Define protocolos de inspección y define normativamente un set de estudios complementarios que tradicionalmente se podían confundir como parte de un desarrollo de un diseño de proyecto estructural.

-Define y enmarca los requerimientos de información (RDI) que se requieran en obra como parte de la gestión del calculista.

Fuente: AICE

Instagram
LinkedIn
YouTube